03 julio 2017

HAY QUE PREPARARSE, NUEVA Y DURÍSIMA PRUEBA



HAY QUE PREPARARSE, NUEVA Y DURÍSIMA PRUEBA


 Hay que prepararse, se viene una prueba difícil.

 De las batallas espirituales es la peor, la que conocemos como ‘combate final’.

 Es la mas terrible, espantosa, abominable e infernal de las batallas.

 Es un combate durísimo, peor que cualquier atroz guerra en el mundo.

 Como de costumbre, llega en el peor momento, cuando estamos menos preparados, cuando nos hallamos agotados por combates espirituales anteriores, cuando no podemos ni queremos mas.

 Como siempre, el enemigo golpea en el peor lugar, de la por manera y ataca a cada uno en eso en lo que siempre caemos, donde no respondemos, donde obramos instintivamente.

 Es horrible y será espantoso, abominable, infernal e insoportable.

 El cerdo infernal será liberado y nos hallamos sin fuerzas, sin vida, casi sin voluntad de resistir, con miedo, débiles, nos va a aniquilar.

 Es esa batalla que siempre se pierde, por mas que hagamos para resistir y oponernos, es fija que perderemos, el resultado esta cantado.

 Es mas de lo mismo, pero peor aun y por prolongado tiempo comprobando como siempre que todo es sin remedio, salida o solución.

 Es como ver la traición de Dios y padecer el infierno en vida. Un desamparo total ante los peores enemigos conjurados para aniquilarnos.

 Peor todavía, para perpetuar el sufrimiento porque si solo fuera el final, sería liberación, pero esto no acaba, se perpetua indefinida, interminablemente sin remedio, salida o solución volviendo todo abominable, infernal, insoportable.

 Acá ataca el adversario demostrando que Dios hace nada para remediar nuestros padecimientos infernales tentándonos con eso, buscando que nos rebelemos y no hay nada que haga cesar los sufrimientos.

 No se puede hacer otra cosa mas que padecer indefinidamente, y el tiempo es otra maldición porque o pasa, no transcurre, se detiene atormentándonos aun mas todavía.

 Es el infierno sobre la tierra, Dios ausente, el alma aniquilada y sin vida, atormentada, perseguida, asediada sin remedio, salida o solución. No se puede hacer otra cosa mas que padecer. Hagamos lo que hagamos todo sigue y seguirá siendo igual, un infierno irremediable y perpetuo.

 Acá Dios permite como siempre, lo peor de lo peor para cada uno en garras de los cerdos infernales y de sus estúpidos colaboradores en la tierra. La vida que era como un castigo pasará a ser como una maldición y se cumplirá una vez mas aquello de que los vivos envidiarán a los muertos.

 Como de costumbre, hay que orar, soportar, embromarse y seguir adelante, soportar lo que nos toca aun cuando no tenemos ya fuerza, vida ni voluntad de hacerlo.

 Considerar que nada sucede sin que Dios lo permita y que, a pesar de todo y aunque no lo parezca, todo es por y para nuestro Verdadero y Eterno Bien, Él Es Dios y sabe lo que hace por mas horrible, espantoso e infernal que sea lo que nos ha tocado padecer en esta vida.


HAY QUE DEFENDERSE, LOS DEMONIOS TIENEN LIBERTAD PARA OBRAR COMO QUIERAN:

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