18 junio 2017

SUS PROBLEMAS NO SON LOS NUESTROS, SUS INTERESES TAMPOCO



SUS PROBLEMAS NO SON LOS NUESTROS, SUS INTERESES TAMPOCO


Esta es la amaga y abominable realidad, la copa de ajenjo, todo seguirá de mal en peor.

 Los cerdos políticos van a seguir hundiéndose en su abismo de egolatría y van a continuar dedicándose por completo a solucionar sus problemas que no son los nuestros.

Ellos existen por y para sí mismos, para satisfacer su ego, concretar sus ambiciones, saciar sus vicios sin importarles nada de nada ni de nadie.


No hay solución humana posible, y menos en estas condiciones de decadencia y de corrupción generalizada y hasta demencialmente justificada.

Es hora de volver a Dios, de volver al origen, al principio, de comenzar a poner verdadero orden, y como es lógico, primero es Dios.

Esto significa que hay que empezar a hacer lo que no hicimos, orar, discernir su Voluntad, obedecerlo.

Considerar que, en el fondo, la mayoría de las personas no son diferentes a los cerdos políticos, acá a nadie le importa nada de nada ni de nadie, cada cual vive para satisfacer su ego disociado de la realidad, enterrado en las tinieblas de sus míseras preocupaciones.


 A nosotros, personas normales, comunes, del montón, nos toca padecer la realidad a diario mientras que los políticos se encuentran totalmente fuera de ella, disociados, encerrados en su mundo.

 A ellos no les toca sufrir las contingencias del diario vivir que se ha convertido en un ‘sobrevivir’, los problemas normales no los alcanzan, y por ello, no ven la realidad, no la palpan, no la padecen ni les interesa.

 Ellos se preocupan por las elecciones, se hallan inmersos en la histeria eleccionaria y han montado un nuevo espectáculo en este show de la democracia.

 A las personas normales no les interesan ni las elecciones ni lo que llaman ‘la grieta’, recordar las últimas elecciones donde casi la mitad no votó. (“LA GRIETA” NO EXISTE: http://jorgeblojoapa.blogspot.com.ar/2017/06/la-grieta-no-existe.html).

 Es repugnante tener que elegir entre un delincuente y otro, todos los candidatos tienen prontuario, no tienen currículum y los partidos políticos son asociaciones ilícitas.

 Sin embargo, en estas últimas emanas, hemos podido advertir una novedad, ególatras narcisistas desesperados por ser elegidos solo por satisfacer su ambición de poder y dinero, recurren a la violencia como nenes caprichosos para obtener lo que desean.

 Tal vez, padeciendo la violencia en carne propia y viendo que golpea sus ambiciones e intereses, entren en la realidad comprendan que el mundo se ha vuelto un infierno y que nuestra Patria esta podrida y a punto de descomponerse totalmente.

 Estúpidos ególatras narcisistas que no les interesa otra cosa mas que satisfacer su ambición, no se dan cuenta que aspiran a puestos de responsabilidad, que tienen obligaciones, no les interesa, repugnan como cerdos.

 Todo sigue deteriorándose, corrompiéndose, viniéndose abajo, la miseria espiritual-moral-intelectual-material avanza aniquilando, estropeando, deformando.

 Comprender que, esos cerdos que tienen en sus manos el destino de la Patria, siempre estuvieron fuera de la realidad, hundidos-encerrados en sí, y en esta oportunidad que tendrían para poner orden, hacer lo que deben, cumplir con sus obligaciones, solo van a terminar demostrando que pueden ser peores.

 Ninguno de estos cerdos va a obrar bien, ninguno va a volver a la realidad, mucho menos va a haber alguno que cumpla con las obligaciones inherentes a su cargo.


Esta es la amaga y abominable realidad, la copa de ajenjo, todo seguirá de mal en peor.

 Los cerdos políticos van a seguir hundiéndose en su abismo de egolatría y van a continuar dedicándose por completo a solucionar sus problemas que no son los nuestros.

Ellos existen por y para sí mismos, para satisfacer su ego, concretar sus ambiciones, saciar sus vicios sin importarles nada de nada ni de nadie.


No hay solución humana posible, y menos en estas condiciones de decadencia y de corrupción generalizada y hasta demencialmente justificada.

Es hora de volver a Dios, de volver al origen, al principio, de comenzar a poner verdadero orden, y como es lógico, primero es Dios.

Esto significa que hay que empezar a hacer lo que no hicimos, orar, discernir su Voluntad, obedecerlo.

Considerar que, en el fondo, la mayoría de las personas no son diferentes a los cerdos políticos, acá a nadie le importa nada de nada ni de nadie, cada cual vive para satisfacer su ego disociado de la realidad, enterrado en las tinieblas de sus míseras preocupaciones.


CAMBIAR LAS ELECCIONES POR UN SISTEMA DE SORTEO, DEMARQUÍA:


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