19 octubre 2016

REFLEXIONES SOBRE EL YO-EGO-VOLUNTAD PROPIA Y EL SANTO SACRIFICIO ESPIRITUAL (4 ta Parte)



REFLEXIONES SOBRE EL YO-EGO-VOLUNTAD PROPIA Y EL SANTO SACRIFICIO ESPIRITUAL (4 ta Parte)


 Lo que Dios hace es abrir un paréntesis en curso normal de los acontecimientos, es evitar que las almas continúen dedicándose a autodestruirse.

 Les da la oportunidad de rever su situación, reconsiderar sus caminos y corregirse.

 Les deja ver-comprender lo que hacen, les permite juzgarse en la Verdad y así entender que si continúan obrando de esta manera, se perderán.

 También les da la fuerza para que combatan esa voluntad propia rebelde autodestructiva, corrupta e infernal.

 Así llama a las almas a librar el combate espiritual necesario por su salvación, las invita a colaborar en la salvación que Él quiere consumar, concretar, dar, donar, hacer, concluir.

 Él Salva pero necesita el consentimiento de las almas, no las fuerza a recibir la salvación. Consienten o expresan su aceptación las almas cuando colaboran siguiéndolo, obedeciéndolo, cuando aceptan su Voluntad y lo obedecen como a su Rey y Señor.

 Lo que deben hacer es reconocer la Verdad, ver su error, corregirse, pedir perdón, hacer penitencia, sacrificio, oración, ayuno, mortificación, todo lo que siempre se hizo y ha dejado de hacerse.

 Si no toman el camino de purificación, se perderán.

 Deben convertir el castigo en gracia. Eso que no pueden evitar, modificar, tocar, cambiar, deben aceptarlo y ofrecerlo como sacrificio real de sí para la purificación, corrección, reparación, etc.

 Ahí deben discernir la Voluntad de Dios y corregir diaria y constantemente el rumbo.

 Hay que demostrar interés por Dios, por el Bien Verdadero propio, hay que discernir la Voluntad Divina y colaborar en ese Bien Verdadero y hay que dejar de generar responsabilidad, deuda, debemos ponerle límite a la voluntad propia, dejar de conformarla-satisfacerla-liberarla porque es un caballo desbocado que nos lleva a la ruina actual y eterna.

 Sobreprotegemos a Dios, lo limitamos, lo ahogamos-sofocamos, no le permitimos Ser-Hacer, le ponemos límites que acaban privándonos de Él porque impiden su Vida-Presencia en nosotros.

 No lo dejamos sobrar, Ser-Hacer, decidir. Al no dejarlo ser-hacer, no lo tenemos, carecemos de Vida, Vida Eterna, Sobrenatural-Espiritual-Mística.

 Tememos ser odiados, despreciados, perseguidos, nos preocupamos miserablemente por nosotros mismos y así ahogamos su Divina Presencia, la abortamos e impedimos privándonos de Él, de su Vida-Presencia en nosotros.

 Esto se debe al límite de nuestra mezquindad, es miedo, preocupación por sí, el corsés de la voluntad propia, la fingida autocorrección, autodefensa, y es el límite de la desconfianza.

 No debemos liberarnos nosotros, no debemos liberar una voluntad orgullosa, ambiciosa, caprichosa, rebelde, debemos liberar a Dios, dejarlo completa, absoluta, totalmente libre a Él, otorgarle la capacidad de Ser-Hacer como quiera en y de nosotros, y luego, en el mundo con y de nosotros como quiera.

 Ver:

 LA SAGRADA ORDEN DE LA VIDA ETERNA, El misterio de los 144.000 y El Fuego del Verdadero Amor a Dios que mantiene Su Presencia Viva en medio de la historia: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2014/10/la-sagrada-orden-de-la-vida-eterna-el.html  


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  DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL SANTO SACRIFICIO ESPIRITUAL: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_61.html


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