21 octubre 2016

REFLEXIONES SOBRE EL YO-EGO-VOLUNTAD PROPIA Y EL SANTO SACRIFICIO ESPIRITUAL (14 ta Parte)



REFLEXIONES SOBRE EL YO-EGO-VOLUNTAD PROPIA Y EL SANTO SACRIFICIO ESPIRITUAL (14 ta Parte)


 Nuestro yo-ego es celoso, se sumerge en sí mismo y no sale de sí. No ve ni quiere ver nada fuera de sí, solo piensa en él.

 Es sumamente celoso, preocupado honda, enfermiza e infernalmente por él mismo.
 Con tal de reinar, prevalecer, estar por encima, es capaz de cualquier cosa, incluso, pactar con el diablo.

(Ver: DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE PACTOS satánicos, satanismo, new age, misterios de satanás: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_30.html).

 Es posesivo, absorbente, dominante, controlante, pero por sobretodo, celoso.
 Es enfermizo e infernal en sus celos, y esto es porque en esencia es preocupación por él mismo, no hace ni quiere hacer otra cosa mas que preocuparse poro sí.

 Se hunde en sí, en su nada, porque en esencia es nada, se ahoga creciendo en miedo-pánico.

 Constantemente pregunta con y por miedo ‘¿Y yo?’, algo que se vuelve obsesivo, desesperante e histérico, y esto es por su ser pusilánime, inútil, miedoso.

 Ahí esta la raíz de todo miedo, de la honda, inútil e infernal preocupación por sí mismo, del instinto de conservación, ese ‘yo’ predominante que en su desesperación obsesiva e histérica infernal se dedica a prevalecer, imponerse, reinar suponiendo que se defiende del miedo.

 (Ver: DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL MIEDO-INSTINTO DE CONSERVACIÓN: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_21.html).

 Si lo dejamos reinar-prevalecer-imperar-imponerse, no vamos a liberarnos del miedo, al contrario, reina el miedo y a éste nos rendimos-entregamos porque todo lo hacemos por miedo buscando seguridad.

 Cuanto mas prevalece el yo-ego, mas miedo tenemos. Esto es porque mas vacío-olvido de Dios hay en el alma, y consecuentemente, mas oscuridad y tinieblas.

 Mas solos quedamos, mas pensamiento en sí, mas ‘¿Y yo?’, algo que se vuelve obsesivo, desesperante e histérico, y esto es por su ser pusilánime, inútil, miedoso.

 Cuanto mas ‘yo’ somos, mas olvido de Dios, mas negación de Él, mas lejanía, mas tinieblas y oscuridad, mas noche horrible, infernal e insufrible, mas dolor, castigo, infierno.

 Debemos salir del abismo del ego-yo, de egipto, de la esclavitud e ir a la tierra prometida, al “Él”, porque Él Es Dios.

(Ver: DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ESPÍRITU SANTO: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_39.html).

 Construimos toda una vida determinada por el miedo tratando de evitarlo, suponiendo que lo superamos cuando en realidad tratamos de ignorarlo o no verlo mientras que lo único que hacemos es seguir mirándolo-recordándolo.

 Al miedo hay que enfrentarlo y vencerlo, debemos aceptar lo que no queremos, soportarlo y seguir adelante hasta el fin dejando a Dios completamente libre.

 La voluntad propia se concentra, es capaz de hacer y aceptar cualquier cosa menos eso que instintivamente no queremos, ante lo que saltamos, volamos, enfurecemos, lo que G. Orwell llama “Habitación 1-0-1” en su novela distópica “1984”.

 Sin embargo, hay que pasarlo una y otra vez venciendo el miedo, venciéndose a sí mismo, dejando de querer prevalecer sobre Dios.

 Eso que queremos, no debemos quererlo mas, ahí la voluntad propia que sacrificó todo, también debe caer, ser derrotada, ese ‘cualquier cosa menos esto’.

 Y así hay que perseverar hasta el fin una y otra vez. Luego llegará un punto en el que también en eso debemos decir basta sacrificando el mismo perseverar hasta el fin y diciendo una vez ‘no va mas’, pero esto llega luego de años de sacrificio.


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