08 octubre 2016

PARA SER VERDADEROS HIJOS DE DIOS



PARA SER VERDADEROS HIJOS DE DIOS


 El ‘yo’, lo que en esencia somos, es tan ‘yo’ que termina siendo él mismo.

 Es egoísta, traidor, miserable, miedoso, le gustan los vicios porque cree que en todos se satisface-conforma mientras que se niega a ver que se estropea, deforma, transforma, arruina y encamina a la perdición eterna.

 Ese ‘yo’ miserable, egoísta y vicioso que solo piensa en él mismo, gusta de ser adorado, reconocido, tomado en cuenta, tratado como si fuese un dios y un rey, pero siempre según los conceptos humanos-demoníacos.

 En eso nos convertimos cuando vivimos por y para nosotros mismos. (Ver-leer: CONSIDERAR LOS DIFERENTES CAMINOS:  http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/09/considerar-los-diferentes-caminos.html).

 Si elegimos ama a Dios, buscar su Revelación y seguir-obedecer al Señor en esa, su Voluntad, estamos recibiéndolo verdaderamente, su Espíritu-Ser-Esencia-Vida entra en nosotros, no solo obra desde afuera sino que entra y lo hace desde adentro.

 Así va formando su Reino-Vida-Presencia en nosotros, se va estableciendo, va creciendo, va conquistando todos los aspectos de nuestra vida, pone orden interno y va rindiendo todo a su Voluntad en continuas batallas de purificación y liberación, salvación y santificación donde se constituye Él verdaderamente en Nuestro Señor y Rey, Dios y Todo.

 El hombre viejo-yo le disputa el poder, control, es traidor ególatra miserable que teme por él mismo y se opone a esta Vida-Presencia del Señor en nosotros.

 Ahí es donde debemos colaborar comprendiendo que el que persevere hasta el fin se salvará y que milicia es la vida del hombre sobre la faz de la tierra.

 Considerar que el yo-ego traidor se alía, deja seducir y manipular por satanás que se alza y lo fortalece con furia-odio-rabia-deseo de venganza y con mentiras para retomar el poder.

 Ahí es donde debemos morir definitivamente a nosotros mismos en el último combate por la salvación, el combate final, lo que G. Orwell llama “Habitación 1-0-1” en su novela distópica “1984”. (Ver-leer: DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL COMBATE FINAL: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_8.html).

 Comprender que esas dos personalidades entran en pugna, rivalizan. El yo-ego se esfuerza en apagar, aplastar y hacer desaparecer, acallar, silenciar, borrar e impedir la Revelación-Presencia de Dios, y si no hacemos el esfuerzo de oración y sacrificio, sucumbimos a la acción de nuestros enemigos separándonos de Dios, cortando el enlace, dejando de recibir su Vida-Presencia-Espíritu-Esencia.

 Constantemente debemos elegir entre dos caminos, dos voluntades, dos herencias, o lo dejamos Ser-Hacer a Él y llegamos a ser verdaderos hijos de Dios, o pretendemos ser-hacer por nosotros mismos y somos hijos de la perdición, condenación, tinieblas, satanás, judas, etc. (LINAJES DE DIOS Y satanás EN EL MUNDO: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/07/linajes-de-dios-y-satanas-en-el-mundo.html).

 Considerar que los demonios y las tinieblas-muerte eterna pretenden adherirse a las almas, colgarse, porque les succionan vida a la vez que las corrompen para dominarlas, controlarlas, esclavizarlas, instrumentalizarlas y concretar sus planes de reinado en el mundo. (NO SE COMPRENDE AUN, PERO DE ESTO DEPENDE LA VIDA: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/01/no-se-comprende-aun-pero-de-esto.html).

 Así las encaminan al infierno y de esta manera colocan a las almas en su lugar sufriente y desgraciado mientras las convencen de que es por y para su bien. Si las almas no se dirigen a Dios y no buscan la verdad, son engañadas y solas colaboran con sus enemigos infernales perjudicándose, autodestruyéndose, corrompiéndose, entregándose a la perdición eterna.

 Dios Es la Vida, a Él debemos permanecer unidos para recibir Vida, de lo contrario, nos consumimos y exponemos a los enemigos infernales que nos devoran, corrompen, transforman y encaminan al infierno. Encerrados en nosotros mismos seguimos el camino de autodestrucción. El camino de la Vida consiste en entregarse a Dios, discernir su Voluntad, unirse a Él.

 Nadie por sí mismo puede ser otra cosa mas que lo que es, nadie puede dejar de ser de barro, pero si dejamos al Señor Ser-Hacer, si colaboramos en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su voluntad en nuestra vida, Él establece su Vida-Presencia, se constituye en nuestra esencia, nos comunica su Espíritu-Ser-Esencia, y así es como nos transforma, purifica, transfigura y por sobre todo, transubstancia.

 Solo así pasamos a ser verdaderos hijos de Dios. lo que hacemos por cuenta propia es nada y sirve de nada en el aspecto espiritual, continúan siendo obras humanas, terrenas, de barro, manchadas con orgullo y para satisfacer el ego, para destacar al ‘yo’, para convertirse en delirante de soberbia aun hablando de Dios todo el tiempo.

 Eso provoca que muchas almas sean como fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., es decir, ególatras narcisistas infernales que deliran de orgullo, se creen perfectos y solo tienen una máscara-fachada de religiosidad que insulta y desafía a Dios, que busca su aceptación, adoración y reconocimiento.

 Esos tales han despreciado el Don de Dios, no han recibido a su Hijo, no aceptaron su Revelación-Vida-Palabra, lo han crucificado, lo reemplazaron y se alzaron diciéndose ‘perfectos’, y así se han autodestruido-transformado-transubstanciado y solo son gusanos y engendros de demonios que reptan sobre la faz de la tierra buscando aceptación-adoración-reconocimiento de Dios, el mundo, etc., mientras que chorrean inmundicia.

 Por último, considerar que este es todo el misterio de la vida mística, es demasiado simple y siempre estuvo a la vista, ha sido nuestro modo de obrar diario.

 Cuando renunciamos a la voluntad propia para aceptar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe, estamos muriendo místicamente, ahí Dios entra, Es en nuestra vida, y Es con su Vida, así nos da muerte y Vida en el mismo momento.

 Ahí se obra la transubstanciación del alma, ahí obra el milagro mas grande de todos, nos convierte en Él mismo, en parte de Él. Comprender que Él entra en nosotros convirtiéndose en nuestra esencia, primer movimiento, la razón de ser y de hacer, lo mas íntimo.

 Si lo miramos desde el punto de vista humano, perdemos, estamos renunciando a nosotros mismos, a nuestro ser, morimos místicamente al deponer nuestra voluntad por elegir su Divina Voluntad.

 Sin embargo, esta muerte es la que nos a la Vida, la Verdadera Vida, la Vida Eterna, Espiritual Verdadera, Sobrenatural, Divina, de Dios.

 Es simple, pero es sumamente doloroso, y el ejemplo es Jesús mismo, Él abrió el camino y dio el ejemplo, renunció a su voluntad propia aun en el extremo de su dolorosa y amarga Pasión.

 Si elegimos a Dios, también pasamos por una dolorosa y amarga pasión infernal en el mundo, pero si aceptamos su Voluntad y no renegamos eligiéndolo, perseverando y colaborando, estamos adquiriendo Vida Eterna, y no para después, sino ahora mismo.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario