29 octubre 2016

ODIO-AMOR PROPIO-AUTODESPRECIO



ODIO-AMOR PROPIO-AUTODESPRECIO


 La verdad es que en el fondo no queremos ser amados.

 El odio que tenemos dentro es odio siempre y éste se opone a que seamos amados, reacciona, se defiende rechazando el amor que podríamos recibir de Dios o de otros en derredor.

 El odio es odio siempre, no es odio a otros y amor para nosotros. Finge ser amor propio, es su máscara, pero en esencia es odio y el odio odia siempre.

 El odio que conservamos-tenemos nos odia, finge amarnos para mantenerse, perpetuarse, estar, asentarse y continuar devorándonos por dentro, carcomiéndonos.

 Es simple, no va a ser odio para con Dios u otros en derredor y amor para con nosotros.

 No tenemos que engañarnos a nosotros mismos, si tenemos odio, por mas justificado que lo consideremos, a la larga va a terminar dándose vuelta y va a hacernos la contra.

 Piensa en sí mismo, en él mismo y como en esencia es odio, no puede obrar de otra manera.

 Siempre busca un motivo, una excusa, algo que le de razón de ser, estar, permanecer. Nos tienta para que odiemos, queramos odiar y consideremos que es justo, debido, necesario y no hay otro camino ni mas remedio.

 Se nutre de nosotros transformándonos en él mismo, nos convierte en odio, es capaz e incendiarnos, encendernos y volvernos una furia desatada. Ahí transforma, transubstancia y nos lleva a ser iguales al cerdo de satanás.

 También obra de enlace con el infierno, es puerta, nexo, punto de contacto, unión. Si tenemos odio y queremos odiar, quedamos ligados al infierno y las puertas están abiertas para que la furia infernal entre en nosotros potenciando ese sentimiento.

 Por último, considerar que odio y amor propio son la misma cosa. Amor propio es amarse a sí mismo, es negase a amar a Dios, o lo que es lo mismo, es odiar a Dios, rechazarlo, prescindir de Él.

 El odio a Dios y a otros es odio y por lo tanto es autodesprecio, o lo que es lo mismo, autodestrucción, ruina, des-creación.

 Teniendo en cuenta estas cosas, debemos reconsiderar nuestros caminos, abandonar la egolatría narcisista infernal, dejar de mentirnos-engañarnos, dejar de generar amor propio-orgullo que en esencia es odio-olvido a Dios.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario