07 octubre 2016

ESPÍRITU MUDO Y SORDO



ESPÍRITU MUDO Y SORDO


 Este espíritu inmundo se desespera por acallar al Señor, por impedir su Revelación.

 Es sordo a su voz porque no lo ha querido escuchar. No lo quiso escuchar porque no lo quiso obedecer.

 Es mundo porque no lo ha recibido y por ello no lo puede transmitir.

 En mayor o menor medida todos tenemos este espíritu inmundo que fermenta, crece, florece y se extiende mientras que no buscamos a Dios, mientras que no lo escuchamos ni le prestamos atención.

 Peor aun es la situación entre aquellos que dicen y creen servir a Dios sin haberlo escuchado antes, sin haberle prestado atención, sin haber discernido su Voluntad y, consecuentemente, sin obedecerlo.

El vacío-ausencia de Dios que provocamos al no recibirlo es el lugar y tiempo propicio para que este espíritu inmundo fermente, florezca y se extienda.

 Considerar que acalla a Dios y en su desesperación por ser visto, atendido, recibido, creído, le sobran las palabras, habla hasta por los codos, sugiere pensamientos a las almas y habla por medio de ellas.

 Para vencer a este espíritu hace falta, como siempre, ayuno, oración, sacrificio, penitencia y por sobre todo, hacer el esfuerzo de discernir la Voluntad de Dios, de alcanzar su Revelación y la predisposición de seguirlo-obedecerlo.

 También debemos aprender que todo se hace por y para Dios.

 También es necesario entender que si hacemos todo por y para Dios siguiéndolo, obedeciéndolo, perseverando en el Camino, no hace falta reconocimiento alguno del mundo.

 Esto significa que no debemos buscar ser aceptados, vistos, reconocidos, comprendidos por el mundo. El mundo no va a entender nunca porqué hacemos lo que hacemos. Es mas, el mundo nos va a odiar porque no lo amamos ni nos entregamos a él, porque no le permitimos que disponga de nuestra vida y nos de su espíritu corrupto, destructivo e inmundo a cambio.

 Considerar que el que busca reconocimiento del mundo acalla a Dios, renuncia a Él, se olvida de Él. Comprender acá que lo que hacemos a Dios, es lo que recibimos, lo que a Él le damos realmente es lo que cosechamos, y al no permitirle Que Se Revele, al acallarlo, estamos generando un espíritu mudo y sordo que es en lo que en definitiva nos convertiremos. Estos espíritus impuros bajan, no suben, van donde los desechos, donde fingen que reinan, el infierno.

Espíritus combatidos últimamente y dirección donde fueron publicados:

GRUPOS DE REFLEXIÓN ESPIRITUAL, Una nueva forma de librar el combate espiritual:



No hay comentarios.:

Publicar un comentario