28 octubre 2016

EL DELIRIO DE CREERSE DIOS



EL DELIRIO DE CREERSE DIOS


 Nada mas útil, cómodo y provechoso para el adversario que hacer creer a las almas que son diosas reinas o ambas cosas a la vez.

 Cuando las almas se consideran a sí mismas diosas y reinas, se olvidan fácilmente de Dios y se dedican por completo a buscar adoración, servicio, obediencia, sea por seducción o por fuerza o combinando ambas acciones.

 Esto le resulta útil en los tiempos que corren al adversario porque todos hemos padecido injusticias, humillaciones, desprecios, maltratos, persecuciones, etc., y es ahí donde el alma abatida y sufriente quiere creer que merece ser adorada, servida y obedecida como si fuese diosa y reina o algo así.


 Esta es la razón por la que conviene ser odiados, perseguidos, humillados, etc., en el mundo, conviene no engañarse, no entrar en ese delirio-fantasía-evasión de la realidad que vuelve al alma alienada ególatra narcisista infernal.

 Queremos convencernos de que nos es debido ser adorados, amados, obedecidos, servidos, volviéndonos celosos de nuestra imagen, vanidosos, cerdos ególatras narcisistas infernales, verdaderos inmaduros que no evolucionan y no crecen espiritualmente.

 Cuanto mas olvido de Dios, mas hundimiento en sí y mas degradación, corrupción, autodestrucción. Consecuentemente, mas delirio de orgullo, evasión de la realidad, fantasía, psicosis infernal.


 Considerar que el satanismo y todo lo que es propio de las prácticas ocultistas, es psicosis, enfermedad mental, una evasión de la realidad.

 Las doctrinas ocultistas sostienen que cada uno es dios y merece ser adorado, servido, obedecido, etc., y propugnan que las almas anden con lástima-pena-autocompasión buscando, mendigando y exigiendo adoración, servicio, obediencia, etc., todo lo que de satisfacción al ego.

 El delirio egolátrico infernal es común en estos tiempos, cada uno se considera dios a sí mismo y vive por y para sí empeñándose en hacerse adorar, forjando una imagen adorable y fingiendo interés por otros mientras que solo se busca aceptación, reconocimiento y adoración para esa fachada-imagen.


 La verdad es simple, Dios Es Dios, Él Es Dios, nosotros somos solamente humanos, pero si amamos a Dios como corresponde, podemos llegar a ser hijos de Dios, adquirir una segunda naturaleza, recibir su Espíritu Santo.

 Creerse dios es un delirio, es fantasía, es mentira, evasión de la realidad, autoengaño, que cada uno elija como vivir y como pasar a la eternidad.


 Nada mas peligroso que olvidarse de Dios, hundirse en sí y dedicarse a buscar lo que tendríamos gratuitamente de permanecer en unión con Dios, caminando en su Presencia.

 Debemos colaborar en su Revelación, no apagarla ni impedirla porque al no recibirlo estamos suicidándonos espiritualmente, nos privamos del alimento espiritual, Pan Vivo Bajado del Cielo.


NUEVO ORDEN MUNDIAL, LO QUE POCOS PUEDEN ENTENDER:



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