09 octubre 2016

CÁNTICOS DEL SIERVO SUFRIENTE (Meditados) (3 ra parte):



CÁNTICOS DEL SIERVO SUFRIENTE (Meditados) (3 ra parte):



3.- PAZ


3.1.- El Señor me ha concedido
3.2.- el poder hablar como su discípulo.
3.3.- Y ha puesto en mi boca las palabras
3.4.- para fortalecer al que está aburrido.
3.5.- A la mañana él despierta mi mente
3.6.- y lo escucho como lo hacen los discípulos.
3.7.- El Señor me ha abierto los oídos
3.8.- y yo no me resistí ni me eché atrás.
3.9.- He ofrecido mi espalda a los que me golpeaban,
3.10.- mis mejillas a quienes me tiraban la barba,
3.11.- y no oculté mi rostro ante las injurias y los escupos.
3.12.- El Señor está de mi parte,
3.13.- y por eso no me molestan las ofensas;
3.14.- por eso, puse mi cara dura como piedra.
3.15.- y yo sé que no quedaré frustrado,
3.16.- Aquí viene mi juez, ¿quieren meterme pleito?
3.17.- Presentémonos juntos,
3.18.- y si hay algún demandante, ¡que se acerque!
3.19.- Si el Señor está de mi parte, ¿quién podrá condenarme?
3.21.- Todos se harán tiras como un vestido gastado,
3.22.- y la polilla se los comerá.


3.1.- El Señor le ha concedido a ese espíritu-Vida-Presencia suya que se forma en nosotros, le ha reconocido autoridad para reinar en nuestra vida, extender su dominio, autoridad, poder, presencia.

 Comprender que se refiere a esa revelación personal que hace donde esta su Palabra Viva, su Hijo, el Verbo Eterno, su Voluntad-Ser-Esencia-Vida.

 Luego, por extensión, el discípulo siervo sufriente fiel, también tiene concedido por El Señor reinar, extender su reinado-presencia-vida en otras almas y en el mundo.

3.2.- Habla como su discípulo en el sentido de que Revela su Palabra, transmite sus pensamientos y sentimientos, lo que Dios Es y Hace, su Ser y Hacer, como Él Es.

 Es espíritu de Dios que transmite el Ser de Dios, que revea, pone de manifiesto, comunica sus sentimientos y pensamientos.

 Ahí asocia al alma a lo que Dios siente en el momento, Dios le revela sus sentimientos y pensamientos y los comparte.

 Así el alma ayuda al Señor a sostener su Cruz. Comparte los sufrimientos que El Señor tuvo viendo esta época. Permite que el discípulo de su vida por su Maestro Divino para sostenerlo en su sacrificio-calvario porque El Señor lo miró y tomó en cuenta a través del tiempo.

 Pudo hacer esto porque Él Es Dios y tiene dos naturalezas. Por su omnividencia divina pudo ver a todas las almas de todos los tiempos y así pudo apoyarse descansar, confiar en las que eligieron ser amigas suyas, las que eligieron darle la vida a Él, pertenecerle, y a la vez, adquirir su Vida-Espíritu-Ser. (Ver: MIRÓ-PENSÓ-SE APOYÓ EN NOSOTROS: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/09/miro-penso-se-apoyo-en-nosotros.html).

3.3.- La Revelación-Don de Dios, su Palabra Viva, El Señor mismo, es enviado por El Padre en Esencia, en Espíritu, por el Espíritu Santo y así entra en nuestra vida.

 Eso es lo que debemos buscar, su Revelación-Palabra Viva, donde Él nos habla, corrige, enseña, guía, aconseja, etc., porque no son solo palabras sino que es Espíritu. Considerar que por su Palabra todo se hizo y nada llegó a ser sin Ella, tiene aptitud o capacidad creadora.

 Considerar que Viene para concluir las obras de Dios, entra en nuestra vida para obedecer-servir al Padre, no para conformar nuestro ego, ambiciones, caprichos, deseos, etc., por mas que nos duela, no vino a hacernos caso ni a servirnos a la manera del mundo.

 Viene con una misión, servir-obedecer al Padre, liberar al alma de los enemigos espirituales, purificarla, santificarla y consagrarla al Padre por el Espíritu Santo.

3.4.- Fortalece al aburrido-hastiado en y de sí mismo, al ególatra narcisista infernal que se cansó de satisfacerse y ya no le encuentra sentido a la vida.

 Fortalece al ególatra que ha perdido su orgullo fulminado por la desgracia y que en el dolor comprende que nada es, nada puede, nada tiene, nada sabe, solo dolor y sufrimiento, una terrible necesidad de Dios.

 Por sobre todo, fortalece la buena voluntad de obedecer a Dios, entregarse a Él, pertenecerle, seguirlo.

 Esto lo hace porque ante las pruebas, los embates y persecuciones infernales, los dolores y abominables sufrimientos, la buena voluntad decae y hasta la esperanza se pierde quedando el alma en una oscuridad infernal totalmente perdida, confundida, con miedo y con rabia-odio-furia-deseo de venganza.

 Viene en esos tiempos difíciles en donde el alma sufre lo peor de lo peor, lo que G. Orwell llama “Habitación 1-0-1” en su novela distópica “1984”. Y viene a fortalecerla, guiarla, aconsejarla, a tomar su Santo Sacrificio Espiritual y unirlo al suyo para ofrecerlo perfecto al Padre por el Espíritu Santo.

3.5.- Su Revelación-Palabra hace la mañana, hace el inicio de un nuevo día, es su misma Divina Presencia haciendo un nuevo día.

 Marca el fin de la noche, de la oscuridad, del dolor, de la prueba abominable e insufrible.

 Considerar que por un tiempo es como si se ocultara y no dejara sentir su Divina Presencia, es tiempo de oscuridad y tinieblas, es como tiempo de escasez y miseria, solo dolor, confusión, sufrimientos, desgracias.

 El alma sufre su indigencia, se enfrenta sola a sus peores enemigos.

 Cuando se cumple el tiempo, viene-vuelve El Señor haciendo un nuevo día, menguando los sufrimientos, atenuando los tormentos, morigerando el dolor y volviendo la desgracia soportable, llevadera, para que el alma pueda seguir perseverando. (Ver: TRES DÍAS DE TINIEBLAS-JUSTICIA DE DIOS-ÁNGEL EXTERMINADOR: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/09/tres-dias-de-tinieblas-justicia-de-dios.html  y DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL COMBATE FINAL: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/direccion-de-todas-las-publicaciones_8.html ).

 Despierta en el sentido de que sacude, llama a la realidad, golpea, permite el tropiezo y evita que el alma se hunda en sí misma y se pierda en las propias tinieblas por las que tiende a las tinieblas eternas.

3.6.- Pasando por estas purificaciones-combates espirituales es que llegamos a ser verdaderamente discípulos del Señor.

 Solo obrando de esta manera perseverante, sacrificada, esforzada, de verdadero amor a Dios, de real consagración-entrega-puesta a disposición es que logramos ser sus discípulos. (Ver: MANUAL DE LOS DISCÍPULOS DE JESÚS: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/manual-de-los-discipulos-de-jesus.html).

 Comprender de lo que habla, despierta-resucita a los que son suyos y como Él, a sus discípulos, los levanta de entre los muertos, los purifica, libera y consagra a la Vida.

 El dolor es porque sufren una purificación, transformación y transubstanciación. También porque deben librar un duro combate espiritual para vencer a todos los enemigos, ser probados y demostrar que realmente quieren ser de Dios y adquirir Vida Eterna.

 No es lo mismo solo pasar por el mundo, existir, que vivir. Vive el que vive para Dios, el que deja a Dios Vivir-Ser-Hacer en su vida porque ahí entra Dios y Es pudiendo comunicar su Vida-Ser-Espíritu. (Ver: PARA SER VERDADEROS HIJOS DE DIOS (Cambia la esencia): http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/10/para-ser-verdaderos-hijos-de-dios.html ).

3.7.- Abre los oídos en el sentido de que deja escuchar su Palabra, permite conocer su Pensamiento y Sentimientos.

 Abre los oídos del discípulo siervo sufriente fiel y abre los oídos del espíritu nuevo, de la nueva personalidad que forma, de su hijo nuevo, espiritual.

 Este hijo es hijo de Dios y del alma como Jesús que es Hijo de Dios y de María Virgen.

 Es el espíritu de hijos de Dios que promete a quienes lo sigan-obedezcan y verdaderamente le pertenezcan.

 Es nuestra vida-esencia nueva, nuestro ser nuevo, uno fundido a Él, que es uno con Él porque se funden nuestro espíritu y el suyo.

3.8.- No se resistió ni se echó atrás en el sentido de que perseveró hasta el fin.

 Es fácil tener fe y decir que queremos colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe la Voluntad de Dios cuando obra conforme nuestra voluntad, comodidad, costumbres.

 El problema surge cuando Dios comienza a combatir la voluntad-vida-esencia miserable, ególatra, orgullosa y desamorada que somos.

 Nuestro yo-ego se alza rebelde, desafía, se rebela y quiere pasarse del lado del adversario. Es mas, recurre a satanás y a sus amigos en el mundo para oponerse a Dios, busca apoyos, justificativos, razonamientos, fuerzas, confirmaciones, etc., para su querer en contra del querer de Dios.

 Ahí es donde debemos combatir espiritualmente, sacrificarnos, esforzarnos, comprender que Dios quiere nuestro Verdadero y Eterno Bien, ahí es donde ese espíritu-hijo de Dios vivo en nosotros debe luchar por obedecer al Padre y perseverar en la Buena Voluntad, en obedecer la Divina Voluntad.

 Considerar que la mala voluntad-árbol de la ciencia del bien y del mal-yo-ego-mentira-orgullo siempre echa para atrás y abajo, busca a satanás y lo que es suyo, quiere ser dios y rey a la manera del adversario, en su fantasía-mentira.
 Eso es lo que debemos vencer, debemos darle aire, fuerza, oración, esfuerzo, sacrificio y perseverancia a la buna voluntad-personalidad-espíritu, la de hijos de Dios.

 En este camino vamos solos, con nuestras propias fuerzas, es mas, sin fuerza-vida-voluntad casi, totalmente agotados por el esfuerzo, consumidos por los dolores, extenuados por los abominables castigos. Y en el peor momento, luego de años de sufrimientos infernales insoportables abominables, debemos ofrecer el último sacrificio de nosotros mismos, el combate final.

 Ahí llegamos en las peores condiciones, en el peor momento y todas las pruebas que pasamos se repiten una y otra vez sin cesar y todas juntas. También vuelven todos los enemigos que derrotamos y lo hacen todos juntos, a la vez, uno tras otro y combinados. A esto se suma el estar muertos en vida, con el alma sin vida, exprimida, oprimida, castigada, extenuada. Y para colmo de males, el ‘yo’ desatado, furioso, movido por el adversario queriendo su venganza, predominando cual anticristo alzado y fortalecido. Y si faltara algo, la ausencia de Dios se siente como nunca y Dios mismo permite lo peor de lo peor, la “Habitación 1-0-1” de G. Orwell en su novela distópica “1984”, comportándose como el peor enemigo, como un lanzazo al corazón, una patada al hígado, un cuchillo a traición.

TRES DÍAS DE TINIEBLAS-JUSTICIA DE DIOS-ÁNGEL EXTERMINADOR:

LA PEOR PRUEBA (PRONTO CONCLUYE):

DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL COMBATE FINAL:

 Considerar hasta donde debemos llegar y en que sentido no hay que echarse atrás. Comprender la razón por la que dijo El Señor que el que persevere hasta el fin se salvará y también que si no estamos dispuestos, mas vale no empezar, porque si no acabamos, la situación del que queda a medio camino es peor que la del que no empieza.

 Todo lo que queda a medio hacer es insufrible, un limbo, el alma queda padeciendo como en el infierno, es como una posesión consciente y hasta peor, no tiene control de sí y padece dos voluntades totalmente opuestas y la infernal-rebelde es sumamente furiosa y descontrolada. (Ver: DIRECCIÓN DE TODAS LAS PUBLICACIONES SOBRE EL LIMBO:

3.9.- Los que golpean son tres: Dios, satanás y los suyos, el ego-yo.

 Dios golpea probando, haciendo sentir su ausencia, revelando la Verdad, despertando, sacudiendo, llamando al alma a la realidad.

 El adversario y todos los enemigos espirituales golpean para llamar la atención, castigar al alma, robarle vida, volverla esclava o simplemente hacerla padecer descargando despechadamente su furia fruto de su frustración eterna.

 Golpea el ego-yo traicionando, quejándose, lamentándose, enfureciéndose, queriendo volver atrás, añorando la comodidad de la esclavitud, etc.

3.10.- Simboliza la renuncia a sí mismo, sumisión a la Voluntad Divina como lo dijo El Señor mismo, “Padre, He Aquí tu Esclavo, el Hijo de tu Esclava, como en el libro de tu Ley de Mí esta escrito, para hacer tu Voluntad” y como lo dijo María Virgen, “He Aquí la Esclava del Señor, Que Se Haga en Mí según su Palabra”.

 No solo son Jesús y María Virgen sino el alma sufriente fiel y esforzada que sigue al Señor como esclavo y esclava sacrificándose, negándose, obedeciendo la voluntad de Dios.

 Simbólicamente dentro de nosotros el alma es María Virgen y el espíritu de hijo, de obedecer-servir-pertenecer a Dios, ese espíritu nuevo, corazón nuevo, ser nuevo, es Jesús.

 También, el alma pura, fiel, santa, es la Humildad y el fruto de esta Humildad, deseo de amar a Dios y de confiar en Él, es el hijo, la Verdad, Jesús, El Señor, la Palabra.

 Esto es así porque Dios forma en el interior del alma siervo sufriente fiel una persona nueva desde los cimientos, por ello es un alma nueva (=María Virgen) y un espíritu nuevo (=Jesús).

 Comprender acá las dos noches oscuras que atraviesa el alma, las dos dolorosas purificaciones donde el siervo sufriente fiel es hecho a nuevo y convertido en hijo de Dios.

3.11.- No oculta su rostro El Señor cuando permite que pasemos por la prueba, el abismo, la persecución.

 No deja de amarnos cuando nos toca pasar por el infierno acá en la tierra como prueba y purificación.

 Si bien no hace sentir su Divina Presencia, no nos ha abandonado ni traicionado aun cuando parezca un enemigo por lo que permite. Debemos considerar que todo lo hace por y para nuestro bien.

 En otro sentido significa que, si bien nos limpia, purifica y transubstancia, no oculta nuestro rostro, nos hace a nuevo, pero somos nosotros con Él, un ser nuevo que conserva la esencia del anterior, aunque corregida, purificada y perfeccionada por la entrada-paso el Señor que nos transubstancia.

3.12.- Comprender que El Señor no esta de nuestra parte, no se pone de nuestro lado. Esta de parte de su Hijo-Enviado-Palabra-Revelación y de lo que Él quiere hacer en y de nosotros.

 No viene a darnos la razón, no viene a darnos el gusto, conformarnos, hacernos caso o servirnos en lo que el ego quiere, en lo que el yo necesita o desea, mucho menos viene a justificar rebeldía, vicios, caprichos, tales cosas las hace el falso profeta señalando al anticristo.

 En el fondo esta de nuestra parte mirando Nuestro Verdadero y Eterno Bien que solo alcanzaremos siguiéndolo en el camino del sufrimiento, el sacrificio constante y del desconocido padecimiento que en su generosa copa de ajenjo o cáliz amargo probaremos.

 Apegados a nosotros mismos y desde el fondo del abismo de egolatría narcisista infernal autodestructiva llamamos ‘bueno’ a lo malo y viceversa. Esto se debe al hecho que nos encontramos de cabeza y tendemos al infierno por el abismo de egolatría pensando miserablemente en satisfacernos o en encontrar paz comodidad y bienestar.

 Comprender que el que siempre va a estar de nuestro lado, de lo que nos gusta, agrada, necesitamos, queremos, etc., es satanás, y luego, su anticristo y el falso profeta. Esto se debe a que ellos quieren nuestra ruina, por eso se ponen de nuestro lado ofreciendo lo que no nos conviene como si fuese justo, debido, necesario y conveniente. Considerar que no están de nuestro lado realmente, sino que aparentan porque así logran que estemos de su lado y nos dejemos arrastrar a la perdición eterna.

 Como siempre, debemos elegir y la opción de Dios se presenta como abominable, como vía crucis, cruz, sufrimiento y castigo injusto, sacrificio y negación de sí, mientras que el camino y la opción del adversario se presenta como camino ancho, cómodo, seductor, agradable, gustoso, justo, necesario, debido, etc.

 Considerar que, no pudiendo seducirnos, lo que hace es castigarnos sin cesar noche y día volviéndonos la vida un sacrificio abominable, un sufrimiento repugnante, un real castigo infernal, un sacrificio doloroso. Así pretende imponernos la rebeldía como seductora salida, el desprecio a Dios como justa venganza contra su hacer nada y permanecer indiferente.

 Entonces, la vida misma es un castigo-suplicio-sacrificio para quienes tienen fe, mientras que para los que o la tienen ni quieren tener es cómoda, holgada, alegre, sin grandes problemas, sin abominables sufrimientos, sin dudas preocupaciones. Sin embargo, el destino es diferente como sucedió con Lázaro y el rico epulón, quien tiene sus bienes en esta vida repugnante, en la otra encontrará castigos, maldiciones, sufrimientos, etc., como los probamos nosotros ahora.

3.13.- No recuerda ni toma en cuenta nuestras ofensas para castigarnos-hacernos padecer, sino para purificarnos, liberarnos, para que nos rectifiquemos, corrijamos y reconfirmemos que lo elegimos como hizo con San Pedro al preguntarle en la pesca milagrosa por tres veces si lo amaba.

 El adversario recuerda nuestras ofensas a Dios, rebeldías, vicios, caprichos, satisfacciones personales, etc., porque se vale de esto para acusarnos, perseguirnos, reprocharnos, castigarnos y tratar de hundirnos.

 Ahí es donde nos echó cadenas, redes e impuso su voluntad que aceptamos como propia quedando fundidos-ligados a él y desde ahí tironea hacia abajo para postrarnos en tinieblas, arrastrarnos al infierno, imponernos nuevas rebeldías, rechazos a Dios, venganzas, obras por despecho-resentimiento-venganza, etc.

 También busca generar culpa-miedo, para que el alma tema castigo o reproche de Dios o consecuencias de su Justicia severa e intransigente en el mundo. El problema es que el alma genera culpa-miedo en su abismal debilidad y preocupación por sí, en su ser pusilánime e inútil.

 Comprender que el obrar del adversario es siempre el mismo, sugiere pensamientos, transfunde sentimientos y así logra que las almas se fundan con él admitiendo su voluntad, logra que se elijan a sí mismas, la rebeldía contra la Voluntad de Dios.

 En el momento de la rebeldía las almas se sienten fuertes, se consideran en su justo derecho o simplemente les importa nada de nada ni de nadie, solo siéntenla fuerza y excitación furiosa infernal. Después el enemigo se retira, da vuelta, oculta, el que era amigo traiciona y pasa a acusar. Ahí el alma se ve vacía y sabe que ha obrado mal, siente la acusación infernal y también se acusa a sí misma, se odia por lo que hizo mal y de malo.

 A veces se odia por el mal que hizo a Dios, otras por el mal que hizo a otras almas, otras por el mal que se hizo a sí misma y a veces por miedo temiendo el castigo o las consecuencias.

 Acá el alma debe hacer lo de siempre, renunciar a sí, levantarse del abatimiento, de la postración, dejar de pensar-temer por sí y volver a Dios queriendo enmendarse, corregirse, buscando una vida nueva.

3.14.- Como si fuésemos idiotas, dementes o fanáticos, debemos ser indiferentes al dolor y permanecer en el camino mientras que padecemos lo que es lo peor de lo peor día y noche.

 Como si fuésemos insensibles al dolor, permitiendo que en el alma se forme una callosidad, aprendiendo a disociarnos y a salir de nosotros, no hacia abajo como los rebeldes fingiendo ser orgullosos superados, sino hacia arriba obedeciendo a Dios y aceptando lo irremediable.

 Así pasamos múltiples e insufribles constantes muertes místicas sumamente injustas y despiadadas recibidas generosamente de la mano de Dios que se muestra ausente e indigente al dolor y de las garras de nuestros enemigos que disfrutan despiadadamente haciéndonos padecer y de nuestro yo-ego que se enfurece ante lo irremediable, inevitable e injusto que diaria y constantemente nos toca padecer.

 Como siempre, la cuestión es seguir al Señor, esforzarse por acompañarlo, no abandonarlo. Esto significa que vamos al calvario y al sacrificio al gólgota cruel siguiéndolo, uniéndonos a Él, compartiendo sus sentimientos-dolores-padecimientos.

 Él Es Dios, Él Es El Señor, Él tiene amor y voluntad de amar, lo hizo por amor al Padre y a las almas. Sin embargo, en ese punto veremos como nosotros somos totalmente diferentes, absolutamente miserables, no hay amor ni voluntad de amar, ni a Dios ni a nadie en este momento-lugar-prueba.

 Ahí debemos seguir solo porque sí, porque es Voluntad de Dios y porque sabemos que no hay mas remedio, salida, solución. Es seguirlo o perderse para siempre como si no hubiésemos empezado.

 Comprender que la voluntad propia, el hombre viejo, nuestro yo-ego potenciado por el adversario y alzado cual anticristo personal, tiene muy mala voluntad, odio, furia, maldad, deseo de venganza y se impone arrastrándonos por malos caminos.

 Acá es la hora de aguantar y perseverar a la que se refiere el Apocalipsis, es la hora de esforzarse y seguir si y solo porque sí, porque es Voluntad de Dios.

3.15.- Quedará frustrada el alma ególatra narcisista infernal preocupada por sí y dedicada a su falso éxito mundano, empeñada en hacer prevalecer su voluntad.

 Quedará frustrada porque aun cuando haga impunemente lo que quiere por un tiempo, al final beberá la copa de ajenjo de la que ha huido dando rienda suelta a su orgullo, egolatría, rebeldía, vicios, caprichos, ambiciones, olvido de Dios y negación de Él.

 Se engaña a sí misma porque se esfuerza por vivir la fantasía de que reina y prevalece, de que es libre de hacer cuanto se le antoja, siente, viene en ganas, etc., se niega a ver que esta siendo usada y manipulada por el adversario. La Justicia llega a todos por mas que tarde, nadie escapará vivo ni muerto de las manos de Dios.

 El alma sufriente fiel perseverante en el dolor y las pruebas no se verá frustrada aun cuando camine entre padecimientos, castigos y frustraciones en el mundo. Al final será liberada cuando El Señor intervenga-pase-vuelva.

 Considerar también en este punto lo que sucede hoy en día, prevalecen satanás y la muerte eterna, reinan-imperan en las almas  en el mundo, sin embargo, la obra-intervención del Señor no se verá frustrada porque Él volverá a instaurar el derecho, a hacer justicia, poner orden, etc.

 Ahora es como si El Señor viviera la frustración de la derrota de su obra-legado-herencia-don porque las almas lo rechazan y porque los demonios y la muerte eterna prevalecen en almas y mundo, organizaciones e instituciones infectándolo e infestándolo todo, transformándolo y deformándolo todo.

3.16.- Él Es El Juez, El Que Hace Justicia, o sea, el que nos justifica-purifica-libera-santifica.

 No importa lo sucede, debemos ver que en medio de este infierno Él interviene para purificarnos, recatarnos, liberarnos, salvarnos, etc.

 Acusadores hay muchos, pero no importa, siempre debemos mirar lo que Dios quiere, lo que es su Voluntad.

 Considerar también que nos tienta el enemigo para que acusemos a Dios, le reprochemos por lo que nos oca padecer y nos quejemos recriminándole que permanece indiferente e inaccesible sin hacer algo por remediarlo o siquiera por atenuarlo y volverlo soportable ya que es irremediable. Ahí es donde no debemos ceder y como siempre debemos aceptar al Seño, su Voluntad y así renovar el Santo sacrificio Espiritual ofrendándole amor.

 Comprender que Viene El Espíritu a hacer justicia al Señor, a Jesús, por ello, viene a liberarlo, confirmarlo y señalarlo a Él, no viene a darnos la razón o justificarnos, mucho menos a darnos el gusto, viene a confirmar la obra del Señor.

 Ahí es donde sentimos golpes-azotes como consecuencia de nuestra rebeldía y oposición a Jesús, El Señor, su Voluntad.

 Si queremos dejar de padecer el infierno, debemos dejar de estar en rebeldía contra Él.

 En medio del dolor y sufrimiento, de los castigos y persecuciones infernales y terrena, debemos buscar donde hay rebeldía, egolatría, miedo, miseria, donde queremos satisfacernos-conformarnos, porque ahí es donde se produce la ruptura-separación de Dios, donde nos damos vuelta viéndolo como enemigo y donde los demonios pueden castigarnos por la rebeldía contra Voluntad de Dios que nos coloca a su alcance.

3.17.- Estamos en su Presencia juntos, se levantan las dos voluntades dentro de nosotros, la rebelde-miserable sin Dios y la obediente-siervo-fiel-sacrificado en la que permanece Jesús, El Señor.

 No es difícil deducir a quien va a elegir El Padre. No es difícil comprender quien tiene la razón. Nuestro yo-ego podrá quejarse o escandalizarse, pero siempre Dios elige a su Hijo porque Él Es a Verdad.

 En el mismo sentido, se ofrecen dos victimas en el mundo, Jesús y judas, una al Padre y otra a satanás y la muerte eterna. Se ofrecen dos sacrificios, uno el del siervo fiel obediente sufriente y otro el del ególatra narcisista traidor del falso profeta.

3.18.- Abre el juicio en nuestro interior y se alzan quejas, acusaciones, lamentos, rebeldías, oposiciones, reclamos, reproches, etc.

 Surge toda la inmundicia, Él va a fondo, hace pasar su Luz-Espíritu-Espada hasta lo más íntimo y lo hace para que salga lo peor de lo peor, lo mas oculto y miserable de nuestro ser.

 Eso prevalece un instante queriendo reinar, hacerse obedecer, oponiéndose  Dios, desliándolo, pero todas esas voluntades-espíritus-engendros de personalidades, deben ser vencidas, reducidas, quemadas, sacrificadas en la Cruz Luminosa de la Revelación, de la Verdad, de la Divina Presencia de Dios.

 Mientras eso sucede en nuestra vida e interior, nos distrae el enemigo también desde el exterior azotándonos, castigándonos y haciéndonos padecer como en el infierno acá en la tierra, como al Señor en su dolorosa y amarga Pasión.

 Volver a lo de siempre, al Santo Sacrificio Espiritual y perseverar hasta el fin.

(Considerar lo explicado en: Espíritus combatidos últimamente y dirección donde fueron publicados:

3.19.- El Señor Envía su Espíritu en ayuda o auxilio de su Hijo y Nuestro Señor Jesucristo, de sus obras en nosotros. Viene para darle la razón, levantarlo, sostenerlo, fortalecerlo.

 De la misma manera viene a nosotros para sostener y fortalecer su obra, aquello que hace en nuestro interior y en el mundo por medio de nosotros cuando somos horriblemente atacados y perseguidos por los enemigos infernales.

 Comprender que viene a ayudarnos y fortalecernos para que seamos fieles, para que nos mantengamos firmes en la última prueba, para que logremos acabar de negarnos-sacrificarnos, para que consumemos la renuncia a nosotros mismos y terminemos de entregarnos-consagrarnos al Padre.

 Envía su Espíritu para consumar y concluir sus obras, para lograr que acabemos de negarnos, sacrificarnos, entregarnos, consagrarnos y lleguemos así a ser uno con Él. Su Espíritu consume todo lo que es orgullo, amor propio, miseria y egolatría para transformarnos y hacernos dignos de Él.

 Acá sufrimos la condena de satanás, el mundo, el propio yo-ego, etc., todos los enemigos espirituales interiores y exteriores se reúnen para acusarnos, odiarnos y condenarnos. Acá es donde debemos hacer lo de siempre, perseverar en la Fe-Voluntad de Dios negándonos y sacrificándonos.
 Por último considerar lo que sigue respecto del alma débil hundida en sí, miserable que siempre se eligió a sí misma:

 Alma decil siente miedo-culpa y busca aceptación, reconocimiento, no quiere ser tenida por mala ni quiere ser odiada.

 En el fondo se tiene lástima-pena-autocompasión infernal a sí misma, se lamenta por su vida miserable. Luego le tiene lástima a otros y busca su aprobación pidiendo perdón por existir, justificándolos.

 Así el falso profeta ególatra, miserable, centrado en sí, justifica todo vicio, rebeldía, oposición a Dios, egolatría narcisista, etc., no se ha corregido a sí ni corrige a nadie, no ha elegido a Dios ni quiere que otros lo hagan, predica el amor a sí mismo, la mentira, el mal, la rebeldía, el orgullo, la creación, la falsa imagen-personalidad, la inmunda egolatría narcisista infernal.

EL FALSO PROFETA (=BERGOGLIO) SEÑALA AL ANTICRISTO:

BERGOGLIO, UN PAPA “POLÍTICAMENTE CORRECTO”, PERO ESPIRITUALMENTE INFERNAL:

LA MENTIRA MAS GRANDE DEL MUNDO: Bergoglio, alias “Francisco”:

BERGOGLIO, EL DEMOLEDOR FINAL Y LA HORA DE LOS LAICOS:

3.21.- Significa que El Señor vencerá a todos los enemigos espirituales interiores y exteriores, desarmará todas las trampas infernales, todas las asociaciones de enemigos que se conjuran para rebelarnos contra Él.
 Sin embargo, esto no lo hará sin nosotros ni en contra nuestra, es decir, requiere, pide y espera nuestra colaboración, fe, perseverancia, sacrificio constante, esa afirmación, confirmación y reconfirmación de que lo elegimos-preferimos negándonos hasta la muerte.

3.22.- Significa que de nuestros enemigos interiores y exteriores solo quedará el vago y lejano recuerdo cuando acaben las pruebas y finalice la purificación.

 También simboliza como nuestro yo-ego orgulloso se consume a sí mismo ahogándose en su nada, sucumbiendo, extinguiéndose al no poder ser satisfechos-conformado, al no hacer su voluntad.

 También simboliza como terminarán los ególatras narcisistas infernales que se consumen a sí mismos autodestruyéndose, transformándose, transfigurándose y transubstanciándose al arder en su deseo de adoración. Éstos se darán satisfacción hasta consumirse sin ser liberados, sino quedando atrapados en su miseria eternamente.

 Acá debemos hacer una última consideración, si bien debemos librar el combate espiritual, al final, no hay que perder el tiempo peleando contra los enemigos. Recordar el viejo dicho “El que pelea con monstruos, cuide de no convertirse en uno porque si miras mucho tiempo al abismo, el abismo te mira a vos.

 Comprender que el último combate no lo ganamos, como Jesús en la Cruz, humana y terrenalmente perdemos, solo espiritualmente ganamos si morimos-renunciamos a nosotros, nuestro orgullo, obedeciendo a Dios en su Voluntad.

 Sobre estas cuestiones para comprender y profundizarlas, leer:

DIRECCIÓN DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL MÉTODO PARA VENCER AL ADVERSARIO:




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