22 agosto 2016

QUE VALGA LA VIDA, Y MAS AUN LA MUERTE



QUE VALGA LA VIDA, Y MAS AUN LA MUERTE


 Que nuestra vida valga, pero que valga aun mas la muerte.

 Esto significa que debemos hacer algo verdaderamente útil, bueno conveniente, justo, importante.

 Lógicamente que no se debe juzgar según el mundo sino según Dios.

 Lo que hace que la vida valga es buscar la Verdad-Reino-Vida-Espíritu de Dios.

 Lo que hace que la muerte valga es entregar la vida para Que la Voluntad de Dios Se Haga-Reine-Triunfe en la propia vida-casa-corazón y en el mundo.

 Hacemos muchas cosas inútiles, sin fruto espiritual, si nada que valga verdaderamente la pena, y peor aun, hacemos muchas cosas perversas, corruptas, abominables que generan el alma, la pudren y asemejan a demonios, debemos recapacitar, comenzar a buscar la Verdad-Vida-Voluntad de Dios y obedecerlo, vivir en consecuencia, como hijos de Dios y no de la rebeldía ególatra narcisista infernal como hasta ahora.

 Muchas almas se desesperan por ser algo o alguien según el mundo sin ver ni considerar aquello en lo que se convierten, como si el juicio de Dios no importara o no les fuera a tocar.

 Se consumen desesperadas volviéndose histéricas insoportables buscando adoración, aceptación, reconocimiento y ni miran un poco mas allá, no consideran que han dejado de buscar la Verdad, a Dios, han dejado de dirigirse al verdadero fin.

 Es lamentable, las almas se autodestruyen, se consumen, estropean y vuelven semejantes a demonios, se des-crean volviéndose sufrientes errantes sobre la faz de la tierra y para colmo de males buscan consuelo-alivio en lo que no es mas que veneno, en la soberbia, en vicios, corrupciones, ambiciones, etc.
 

 Considerar que mas allá de cómo hayamos venido al mundo, la cuestión es que ya estamos acá y debemos hacer algo de este hecho que es irreversible.

 Cada uno tiene que empezar a considerar su vocación, para que ha nacido, venido al mundo, a esta vida.

 Ahí es donde tenemos que reencaminarnos, buscar un rumbo para hacer algo verdaderamente bueno y definitivo, que perdure después del paso por la muerte, después la prueba.

 Solo permanece lo que es eterno. Dios es eterno, entonces, de nosotros solo queda lo que es de Él y como Él, o sea, amor puro y verdadero.

 Debemos pasar por una purificación y llegar a convertirnos en puros y santos, a imagen y semejanza de Dios.


SOBRE LA VOCACIÓN-LLAMADO:

VOCACIÓN DE LAS ALMAS Y LAS NACIONES, EFECTOS DE NO RESPONDER:

PARA ESTAR A LA ALTURA DE LA PREDESTINACIÓN:

LARGO CAMINO PARA HACER AQUELLO PARA LO QUE HEMOS NACIDO:


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