11 julio 2016

ESPÍRITU DRAMÁTICO-ESCANDALOSO-EXAGERADO



ESPÍRITU DRAMÁTICO-ESCANDALOSO-EXAGERADO


 En esencia es miedo, honda preocupación por sí, sentimiento que potencia y aviva en las almas.

 Al ser pesado las hunde, aplasta, demuele y arrastra a profundidades mas abominables, mas oscuras.

 Ahí es donde las almas no ven mas que oscuridad, tinieblas, vacío, desolación, y donde prueban angustias, sufrimientos y sentimientos mas bajos e infernales.

 Hallándose en ese estado de postración interior, demolidas, aplastadas, humilladas y sufrientes, todo cuanto sucede o deja de suceder, se vuelve mas espantoso, dramático y escandaloso.

 Las almas se vuelven hipersensibles, sumamente conscientes de lo que sucede y se espantan grandemente ante lo inevitable, irremediable, imposible de solucionar o remediar.

 Padecen por espanto, por miedo, sumo miedo, y también por tristeza y angustia viendo-entendiendo que nada puede hacerse, que no hay mas remedio que sufrir, que no hay salida o solución posible.

 Se impone un sentimiento de postración, también se añade uno de impotencia, bronca, así como de honda tristeza y ante lo inevitable el alma grita, hace berrinche, se escandaliza, vocifera clamando de esta manera verse libre de tan abominables sufrimientos.

 En su postración, hundimiento, abatimiento, todo se ve o percibe detrás de un velo oscuro de tinieblas, manto de neblinas infernales, todo provoca mas dolor, es como si tuviese un silicio, como si fuese el alma lijada o limada viva.

 Ahí es donde la cosa mas ínfima e insignificante del mundo la escandaliza porque le produce gran dolor en el alma y a la vez el temor de padecer aun mas solo por el recuerdo de lo padecido y por tener la herida viva, sangrante y llena de pus aun.

 Con el recuerdo vivo siempre delante del alma padece lo indecible, mirando su sufrimiento pasado el dolor es constante y acaba generando locura, furia, histeria, un deseo histérico caprichoso de verse libre sin poder porque es como si estuviese apegada al dolor.

 Ahí es donde lo mas ínfimo la trastorna, enloquece, escandaliza, ahí es donde dramatiza y exagera, porque ella misma lo ve aumentado y lo percibe como real.

 La solución es buscar el origen, sanar la raíz, deja de mirar abajo-atrás, o sea, negarse a sí mismo, seguir adelante, soportar lo abominable, repugnante y repulsivo que a diario nos toca venciéndonos a nosotros mismos y perseverando.

 Una vez que el espíritu impuro sea purgado, el que se echa encima es echado y ahí el alma es liberada y puede comenzar una nueva vida, porque lo que vive externamente es reflejo de su realidad interior.

 Considerar que esto se aplica a todo, siempre lo externo es reflejo de lo interior, por ello es que si nuestro entorno es un maldito infierno, es claro que el interior es un maldito infierno desordenado y sin Dios. ahí es que hay que trabajar, ordenar el interior, devolver a Dios a su lugar, adorarlo-obedecerlo-seguirlo y luego el exterior se modificará.


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