13 julio 2016

ESPÍRITU DE LÁSTIMA-AUTOCOMPASIÓN



ESPÍRITU DE LÁSTIMA-AUTOCOMPASIÓN


 Es un espíritu débil, enfermizo, moribundo que se hunde-encierra en sí mismo. Se mira con lástima, pena, enfermiza e infernal autocompasión.

 Se lamenta por sí mismo mientras que se arrastra llorando, gritando, aullando, haciendo lo que sea para llamar la atención que es lo que desesperadamente busca.

 Se echa encima de las almas que conciben un sentimiento similar.

 Esto ocurre al haber padecido, también al temer volver a padecer, o al tener que seguir padeciendo irremediablemente.

 Es en esencia un lamento por sí mismo que se vuelve constante y que no puede ser remediado porque la situación que lo provoca se prolonga en el tiempo o se teme que vuelva a repetirse si no es actual.

 Aun pudiendo ser libre el alma no quiere serlo, se mira con lástima, pena, enfermiza e infernal autocompasión y se arrastra entre lamentos, quejas, dolores infernales, etc.

 Débil por su constante desamor, el alma sufre también su ser-esencia miserable, esta frente a frente con su ser nada. Es nada porque carece de amor, no ama ni quiere hacerlo.

 El alma que genera este espíritu y que llama al espíritu impuro similar a posarse en ella, también suele tenerle lástima a otros.

 En este aspecto prestar atención a que finge que es interés o genuina preocupación cuando en realidad solo defiende y protege a otras almas ególatras, miserables, perversas, caprichosas, desamoradas y sin Dios.

 Considerar que en el fondo, las almas que se tiene lástima es porque son ególatras frustradas que no pueden ser, hacer o tener lo que desean, y es por ello que se lamentan. Evidentemente son caprichosas que reniegan de Dios aunque hablen de Él todo el tiempo.

 El modo para liberarse de este espíritu impuro es el mismo de siempre, buscar la Voluntad de Dios, aceptarla cuando su Justicia nos golpea, renunciar a sí mismo y perseverar en el camino aprendiendo a ser fuertes

 Hay que generar amor, desprendimiento, verdadera entrega, y para eso es que hay que seguir-obedecer al Señor, buscar su Revelación, aceptar su Voluntad.

 Lástima es debilidad y hay debilidad porque no hay amor ni voluntad de amar. Por supuesto que amor es a Dios primero y amarlo significa obedecerlo y dejar de ser ególatras caprichosos obsesionados por hacer la propia voluntad.

 Quienes quieren hacer la voluntad propia son débiles porque lo quieren por miedo, preocupados por sí. Los que son verdaderamente, son aquellos que renuncian a sus caprichos, histerias, quejas, lamentos, etc., los que deponen la voluntad propia para obedecer a Dios, para aceptar su Voluntad.

 Considerar que si no dejamos de tenernos lástima, vamos a seguir trabados, emperrados, empecinados y desviados tratando de logra una venganza constante, porque el que se tiene lástima es porque se lamenta de no poder satisfacerse y aduce que no se halla satisfecho y eso usa como justificativo para seguir haciendo caprichosamente lo que se le antoja.

 La realidad es que nunca va a hallar satisfacción porque esta alimentando su ego-vacío, esta agrandando la causa de su insatisfacción cuando dice que busca satisfacerse.

 Tomar el ejemplo del falso profeta, se tiene lástima a si mismo mientras que se hunde-pierde en el abismo de su ego infernal, luego, le tiene lástima a todos los que son rebeldes ególatras caprichosos como él y es ahí donde justifica todo vicio, capricho, rebeldía, simulando que es por misericordia, cuando claramente es egolatría, desamor, rechazo a Dios, elegirse viciosa y enfermizamente a sí mismo.

 Considerar que el que se elije a sí mismo está hundiéndose en sí mismo, es debilidad que engendra debilidad. El efecto de hundirse en sí es decir siempre ‘yo’ y elegirse siempre a sí mismo, o peor, a la falsa imagen de sí convirtiéndose en esclavo de sus limitaciones, perpetuando situaciones infernales e inútiles.



 Este espíritu de lástima, miedo, debilidad y culpa también genera un enfermizo apego a los enemigos, provoca lo que se llama ‘síndrome de estocolmo’.

 Las almas débiles, que se tienen lástima y auto compadecen, sienten culpa de odiar, despreciar y aborrecer a sus enemigos, entonces, se esfuerzan en adorarlos.

 No quieren ser malas y por ello tampoco quieren justicia para los enemigos, incluso los defienden, protegen, justifican.

 Así se perpetúan situaciones abominables, infernales y sumamente injustas porque las mismas personas no quieren solucionarlas, se oponen, lo impiden.

 Lo mismo sucede con personas que son humilladas, castigadas, oprimidas, despreciadas, se apegan a quienes las maltratan y las justifican, defienden, protegen y hasta la adoran.

 Esto también lo hacen por deseo de venganza, en el fondo quieren lograr aceptación y no desprecio, por ello es que aman-adoran a quienes las oprimen.

 Esto no solo es doméstico, sino también generalizado, y así se produce como un síndrome de estocolmo colectivo donde pueblos adoran a sus ídolos opresores, se esfuerzan por cumplir cuanto les exigen y/o imponen para evitar su desprecio y no quieren verse libres de ellos. Temen ser libres, temen que lo que viene después sea peor y por ello se esfuerzan imponiéndose lo abominable presente, se esfuerzan soportando lo injusto.

ASTUTA QUE SE HACE MALTRATAR PARA LUEGO ACUSAR (GOLPEADA):

SUFRIENTES ERRANTES QUE QUIEREN DAR LÁSTIMA (Se hace odiar y da lástima): http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2014/11/sufrientes-errantes-que-quieren-dar.html

LOGRA QUE LE TENGAN LÁSTIMA (Se hace odiar y da lástima):

DESPIADADA CAPRICHOSA QUE QUIERE DAR LÁSTIMA (Se hace odiar y da lástima):

LÁSTIMA, HIPOCRESÍA ABOMINABLEMENTE INFERNAL (Se hace odiar y da lástima):

EGO DESCOMUNAL (Se hace odiar y da lástima):

CREEN SU PROPIA MENTIRA: se hace odiar y acusa

FEMINISMO, ES EN CONTRA DE LA MUJER Y NO A FAVOR: (Se hace odiar y da lástima)



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