13 julio 2016

ESPÍRITU CORRUPTO



ESPÍRITU CORRUPTO


 Todos los espíritus impuros que venimos tratando son corruptos, pero hay un espíritu impuro propiamente de corrupción, corrupto y corruptor.

 Es corrupto en sí mismo y corrompe todo cuanto toma, toca.

 Envuelve a las almas que quieren ser corruptas y se sirve de ellas no solo para corromperlas sino para corromper cuanto toquen o tengan bajo su poder, autoridad, cuidado, etc.

 Especialmente seduce a las almas que desean adquirir poder en el mundo, que aspiran a puestos de importancia o que buscan tener autoridad.

 Esto lo hace porque ahí es donde puede extender la corrupción mas fácilmente.

 Como todo espíritu impuro se fortalece enviciando o corrompiendo a las almas, o sea, cuando éstas se debilitan los impuros se fortalecen porque de ellas se nutren.

 De ahí la desesperación e histeria con que este espíritu inmundo esparce su veneno, quiere que las almas que controla y de las que se sirve sean mas y mas corruptas para que corrompan mas y mas todo y a muchas almas también.

 A medida que avanza la corrupción el espíritu inmundo engorda, se vuelve mas fuerte, y a la vez las almas se vuelven mas débiles padeciendo su peso, embate, señorío, la autoridad que va adquiriendo dada la importancia, el tamaño creciente.

 Es como la corrosión en los metales, va estropeando a las almas, las transforma y transubstancia, arruina, aniquila, no solo las deforma.

 Considerar que la corrupción es primero espiritual, sucede como con cualquier vicio. Cuando llega la corrupción material es tarde, es como cuando la enfermedad afecta al cuerpo, ya es lo mas bajo y superficial, es el efecto de la corrupción que carcomió el espíritu, arruinó el alma y aflora como llaga en el cuerpo.

 No solo las personas están corruptas y ni lo notan, almas, cuerpos, espíritus, naciones, organizaciones, instituciones, religiones, etc., todo esta manchado, atrapado.

 Es como si un gran mar empetrolado envolviera el mundo atrapando almas y naciones, todo queda manchado por ese mar oscuro y denso como petróleo en el que la corrupción fermenta hasta transformar todo en ruinas.

 A eso se añade el espeso manto de tinieblas que se abate encima dejando a la creación completamente a oscuras, en ruinas, estropeada, abominablemente deformada.

 Visto desde el punto de vista espiritual, el mundo es como el infierno, no falta nada en su transformación-deformación-corrupción, ha sido transubstanciado y convertido en un abismo infernal sumamente insoportable, asquerosamente abominable.

 Esta corrupción venia avanzando oculta, luego accedió definitivamente al poder y al final se constituyó en el poder mismo, y esto sucede tanto en naciones como en religiones.

 El hecho mas simple, claro y evidente lo tenemos en lo que ha sucedido al ser descubierto el ex-funcionario echando bolsos con dinero por el cerco de un convento que no es tal y que es administrado por monjas que no son tales. Ahí tenemos un vivo ejemplo de lo que son las naciones y las religiones.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario