20 julio 2016

ESPÍRITU CASTRADOR-DESTRUCTOR-DEMOLEDOR-RUINOSO



ESPÍRITU CASTRADOR-DESTRUCTOR-DEMOLEDOR-RUINOSO


 Es un espíritu maldito, resentido, odioso, sumamente perverso que persigue a las almas volviéndolas estériles espiritualmente y amargadas.

 Aborta, impide todo bien, todo cuanto las almas emprenden se lo demuele, destruye, aniquila, extermina.

 Mata toda vida, elimina todo amor, pisotea, humilla, destruye, aniquila, demuele.

 Busca reducir a las almas a un estado lamentable, ruinoso, desastroso, repugnante.

 Las vuelve odiosas, ácidas, venenosas y resentidas igual que él.

 Las lleva a que sean amargadas, que vean su vida como una desgracia, que se consideren desgraciadas por el mero hecho de estar vivas.

 Las persigue, castiga y aniquila, las mata en vida entorpeciendo y arruinando todo, destruyendo su vida, matando sus iniciativas.

 Es abortivo, impide todo lo que las almas inicien, lo combate haciendo que no acaben debido a reveces, contratiempos, desgracias, frustraciones.

 Quiere volverlas desgraciadas sufrientes, postrarlas en el dolor constante y lograr que pasen por el mundo como en el infierno, no conociendo mas que dolor, sufrimientos, desgracias, privaciones, reveces, etc.

 Mientras no las esta pisoteando, humillando y maltratando, les recuerda las desgracias pasadas con vivo dolor para atormentarlas igual, como si fuesen actuales, y también les representa las futuras para postrarlas, estancarlas, desmoronarlas, desmoralizarlas, hacer que se vuelvan desgraciadas.

 La manera de vencer a este espíritu es burlándolo.

 Lo burlamos cuando en medio de las desgracias, reveces, castigos, etc., que nos impone, buscamos lo que es Voluntad de Dios.

 Lo que es Voluntad de Dios se hará aunque los demonios no quieran, por ello es que burlamos este espíritu impuro haciendo o dedicándonos a lo que Dios quiere.

 Aprovechamos la desgracia para encaminarnos, orientar la vida y abandonar otras cosas que son a veces inútiles y otras innecesarias o secundarias.

 Aunque el camino sea horrible, abominable y parezca un maldito castigo estar vivos y de paso en este mundo sumido en tinieblas en el que los demonios hacen lo que quieren, debemos seguir adelante ajustando el rumbo, reencaminándonos, reencausándonos, dirigiéndonos a Dios.

 Así es como, al final puede ser nuestra ida una desgracia, ruina y castigo en el mundo, pero la habremos aprovechado para crecer espiritualmente, progresar y llegar a tener Vida Eterna.

 Este espíritu maldito también ataca a naciones impidiendo que éstas crezcan, se desarrollen y progresen, imponiendo las tinieblas, oscuridad, corrupción y muerte como modo de estar permanente.

 Persigue por sí mismo y por medio de otras almas sucias a los brotes buenos que Dios hace surgir como rosas en el desierto para el bien de la naciones.


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