11 julio 2016

EFECTOS DE ACEPTAR LA VOLUNTAD



EFECTOS DE ACEPTAR LA VOLUNTAD


 Ante lo inevitable e irremediable surge una queja, un cuestionamiento y una rebeldía, pero cuando es demasiado insoportable y eso se prolonga en el tiempo, surge como una hernia espiritual, un espíritu renegado que es resentido, odioso, despechado y vengativo.

 A esa deformación en el alma se le echa encima un espíritu similar, un demonio que es igual para potenciar tal sentimiento, o sea, para darle mas fuerza-furia-odio y para sugerir pensamientos igualmente perversos y desgraciados.

 Sucede como con todos los descriptos, hay una predisposición en el alma, predisposición por herencia y por circunstancias vividas, y estas cosas son aprovechadas por los demonios para fundirse-adherirse, para apegarse-abrocharse al alma.

 Mientras el alma sigue consintiendo esos deseos y generando esa voluntad perversa, continúa admitiendo al espíritu impuro y generando uno similar en y de sí misma poRque lo alimenta y forma con su ser transformándose en eso.

 Al final queda fundida-adherida al espíritu imputo, es transformada en eso mismo, transfigurada, transubstanciada.

 Es y quiere ser eso, su voluntad es renegada, o sea, resentida, odiosa, despechada, desafiante, perversa, destructiva, etc.

 En esencia acaba siendo eso si no se corrige, si no renuncia a esos malos caminos.

 La situación que dice que justifica su ser y hacer de esta manera no se va a modificar, ella tiene que cambiar.

 Debe alejarse o aceptar lo irremediable, fatal e insoportable para que no sea tan terrible, el mayor dolor procede de su rebeldía-reniego ante esa situación porque ahí genera furia y ahí se funde con el infierno, lo admite en sí, se vuelve una boca del abismo, un volcán vomitando odio-furia-maldad.

 Considerar otro aspecto, si el alma admite la Voluntad de Dios y se niega a sí misma obedeciendo y sirviendo a Dios, siguiéndolo, colaborando con Él, forja un espíritu de hijo de Dios al que Dios mismo se funde y ahí el alma tiene a Dios y tiene su Vida.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario