22 junio 2016

VICEVERSA



VICEVERSA


 Un espíritu frustrado, decepcionado, vencido, que no ha conseguido lo que quiere anda abatido, se apega a las almas, entra en su vida cuando éstas padecen lo mismo.

 Puede ser demonio angélico o humano, puede tratarse de un ángel caído o de un alma caída.

 Cuando padecemos frustraciones, cuando no obtenemos lo que queremos a pesar de haber trabajado mucho, se nos echa encima este espíritu maldito generando el mismo sentimiento, devorando el alma y castigándola aun mas.

 Para vencerlo-derrotarlo debemos aprender a aceptar frustraciones, decepciones, desencantos, desilusiones, etc.

 Cuando nuestra voluntad es derrotada, vencida, humillada, debemos seguir adelante, no dar lugar a la frustración y la consecuente rabia, furia, bronca y maldad o deseo de venganza.

 La victoria sobre el espíritu inmundo se obtiene al no quedase en el abatimiento, no darse a la furia, no buscar venganza.

 Hay que aceptar la derrota, asumir la frustración, mantenerse firme a pesar de todo.

 Mientras sigamos queriendo tener sentimientos de frustración, bronca, rabia, decepción, desencanto, vamos a continuar bajo la influencia  estos espíritus inmundos, vana seguir apegado al alma.

 Comprender la importancia de que la  voluntad sea derrotada y de que aun así permanezcamos fieles.

 Considerar también que muchas veces la voluntad propia es inspirada por los demonios para manipularnos, otras para encerrarnos en caminos en los que conoceremos frustraciones o decepciones a la larga o a la corta.

 Comprender que los demonios saben lo que hacen, tienen experiencia, nosotros sabemos nada, entendemos menos y encima, ni queremos aprender, pero si no consideramos estas cosas y no aprendemos a librar el combate espiritual, seguiremos corriendo al infierno.

 Las almas se pierden y se pierden para siempre, nuestros enemigos espirituales avanzan, saben lo que hacen, como hacerlo, saben lo que quieren y como obtenerlo, los imbéciles somos nosotros que continuamos cultivando la inmunda egolatría narcisista indiferentes a Dios y rebeldes contra su Voluntad.

 Hoy hay que abrazar la Cruz, aceptar derrotas, aceptar lo que Dios quiere y lo que no quiere pero permite, debemos seguir adelante firmes en la fe considerando que la Victoria es de Dios y en eso debemos colaborar nos conviene que Dios consiga lo que quiere porque siempre va a ser por y para Nuestro Verdadero y Eterno Bien.

 Comprender que si nos consideramos frutados al no obtener lo que queremos tenemos apegado un espíritu inmunda de frustración y ahí quedamos ligados al infierno, cualquier demonio puede saltar encima, atormentarnos y robarnos vida, succionarnos vitalidad.

 Debe ser derrotada nuestra voluntad porque es egoísta, miserable, caprichosa y no siempre buena, generalmente procede del abismo del ego y muchas veces de mas abajo, de los mismos demonios, y una vez que es derrotada hay que aceptar la Voluntad de Dios y hasta hay que alegrarse en ello porque por mas que consideremos que es lo peor, Él siempre mira la salvación eterna mira mas allá.

 No sabemos lo que queremos y menos aun lo que verdaderamente nos conviene, hay que buscar a Dios, la Verdad, su Revelación, su Voluntad y seguir adelante siempre, Él Es Dios y Sabe lo Que Hace.

 Entonces, debemos alegrarnos cuando nos sentiríamos normalmente frustrados y viceversa, porque miramos mas allá y comprendemos que Dios nos libera de engaños, manipulaciones, embustes y trampas de los demonios que quieren esclavizarnos ahora y para siempre.

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