19 junio 2016

UN ESPÍRITU PUSILÁNIME



UN ESPÍRITU PUSILÁNIME


 Envuelve a las almas un espíritu pusilánime.

 Es rígido en apariencias, pero carece de firmeza.

 Es como la gelatina, parece rígido, firme, pero es totalmente blando, débil.

 Es miedoso, paraliza, detiene, estanca, las almas pasan a ser totalmente inútiles, miedosas, preocupadas por sí.

 Tienen parcialmente conciencia de la realidad pero el mismo miedo, la misma debilidad las paraliza y así es como se estancan y ahí es done hacen esfuerzo para no ver.

 Se esfuerzan por evadirse de la realidad, para ver otra cosa, imponerse la mentira.

 Se desesperan, hunden en sí con consciencia de lo que sucede, su sufrimiento es grande.

 Saben que pueden hacer nada, no quieren hacer algo para remediarlo, se hunden y sufren, nada mas, se desmoronan en vida, quedan desplomas en el suelo arrastrándose como gusanos.

 Es pegajoso, las envuelve y se adhiere a las almas, y mientras permanece aferrado a ellas, les succiona vida convirtiéndolas en él mismo, las almas pasan a ser enfermizas, débiles, temerosas de sí, histéricas, inestables, nerviosas, irascibles.

 Las almas ven que no pueden remediar lo que las hace padecer, están paralizadas y se odian por ello, sufren deseando el cambio-alivio-consuelo que saben que no vana obtener, se encuentran como en un limbo confundidas conociéndolo bueno y padeciéndolo malo sin tener posibilidad de remediarlo.

 Muy difícilmente se puedan liberar las almas de este espíritu, hace falta mucho esfuerzo, querer vencer el miedo, orar y realizar alguna actividad externa para vencer el miedo.

 Como oportunidad para remediar la situación se enfrentarán a algo sumamente insoportable y ahí recibirán inspiración o fuerza de Dios para adquirir valor y enfrentar ese miedo que las envuelve. Será una oportunidad única y la última.

 Como todo, una situación, una oportunidad, es eso, no es obligación, también tendrán la opción de estancarse, paralizarse y quedarse postradas como hasta ahora.

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