28 junio 2016

PASOS HASTA LA ACEPTACIÓN DE LA VERDAD



PASOS HASTA LA ACEPTACIÓN DE LA VERDAD


 Considerar que es un proceso, de la colaboración del alma depende como se sucedan estos pasos.

 Hay almas que no los atraviesan y se autodestruyen en ellos.

 Hay almas que se estancan durante mucho tiempo en alguno de ellos.

 Hay almas que creen que los atraviesan y quedan estancados cuando creen que los han superado.

 Es un proceso y el alma debe colaborar buscando la Verdad, la Revelación de Dios, orando, haciendo el esfuerzo de negase a sí, de renunciar a la propia voluntad, de obedecer a Dios y de seguirlo colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe su Voluntad en la propia vida.

 Aceptar la Verdad implica morir a sí mismo, es un sacrificio, es morir a la existencia miserable, ególatra, narcisista, infernal, sin Dios y en contra de Él abierta o inconscientemente.

 Lo ideal es que el alma busque la Verdad y se esfuerce en negarse, renunciar a la mentira, y realice los pasos normales librando el combate espiritual para vencerse a sí y a los enemigos espirituales que mantienen el poder mientras que ésta no muere-renuncia a sí para aceptar la Verdad y obedecer a Dios entregándose-consagrándose a Él.

 Hay cosas que inevitablemente no se pueden cambiar, modificar, alterar, evitar, etc., ahí es cuando la situación es grave y estamos chocando contra la Verdad, no deberíamos llegar esos extremos, tendríamos que buscar la Verdad y dejar de resistirnos a ella dejar, de oponernos a Dios que quiere guiarnos-conducirnos, hacernos crecer-evolucionar-madurar y fructificar.

 Las almas se lamentan por sí, se miran con compasión enfermiza e infernal, se adoran y desean ser adoradas, temen ser despreciadas y por un camino o por otro buscan la satisfacción para su ego, unas dando lástima, otras aparentando humildad, otras aparentando grandeza, pero en el fondo todas quieren lo mismo, aquello que le niegan a Dios y que solo a Él le corresponde, la adoración.

 Ante el choque inevitable contra la Verdad lo mejor que pueden hacer es aceptarla, dejar de renegar, dejar de tenerse lástima, dejar de querer sostener, defender y reflotar la mentira, hay que comenzar de nuevo y bien, buscando la Verdad y no la mentira, apoyándose en Dios y obedeciéndolo, lo que se construye con y en mentira se desmorona siempre, la torre de babel cae siempre.


Los cinco pasos hasta la aceptación de la Verdad son:


1.- Es normal que la Verdad produzca rechazo, negación, porque golpea, desconcierta y abre la puerta a otro mundo, una realidad no vista ni considerada, pero es necesario hacer el esfuerzo por rechazar la mentira desde que es descubierta, desde que accedemos a la Verdad.


2.- Al rechazo o negación sigue la furia, porque el alma es consciente de que no todo anda bien, de que esta apegada a la mentira, pero como se halla cómoda y acostumbrada, la prefiere. También la prefiere por viciosa, pusilánime, etc., entonces, rechaza con furia la Verdad queriendo hacer prevalecer la mentira, defendiendo la mentira que vive.


3.- Después, cuando no puede evitar la derrota de la mentira, busca conciliar, mezcla Verdad y mentira, adultera la Verdad, quiere hacer sobrevivir la mentira y admite parte de la Verdad.


4.- Luego se produce el desplome, creía tener el mando de nuevo, creía seguir reinando, imperando, prevaleciendo, pero se derrumba, desploma, amarga, el peso de la ruina del alma sin Vida, sin Verdad, apartada de Dios y aislada en sí comienza a sentirse. Acá hay amargura, tristeza, desolación, angustia y un obsesivo esfuerzo por sostener el sincretismo.


5.- El último paso es la aceptación, si la persona llega acá luego de mucho tiempo, con gran resistencia y después de haber sido demolida en vida, se encuentra extenuada, todo cuanto hizo en el mundo es prácticamente inútil y si es sincera reconocerá que solo ha sufrido por negarse a ver la Verdad, por oponerse, rechazarla, tratar de desdecirla, por esforzarse en negarla mientras que se ha consagrado a demostrar la mentira.



Dr. Jorge Benjamín Lojo.

1 comentario:


  1. Hay diferentes formas para evitar llegar a generar este espíritu impuro intransigente, maldito e irracional que es furioso, obsesivo, caprichoso y despiadado.

    La primera forma es buscar a Dios, negarse a sí mismo, esforzarse en obedecer al Señor colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida.

    La segunda es chocando contra situaciones inevitables, imprevistas, imponderables.

    La tercera es chocando contra otros que son iguales o peores que nosotros, exageraos, obsesivos, ególatras narcisistas infernales delirantes de orgullo y esclavos de sus caprichos, ambiciones, vicios y corrupciones.

    La cuarta es chocando contra los propios límites.

    Pasados estos cuatro filtros, si las almas persisten en querer hacer imperar su voluntad, si se empecinan, emperran, encaprichan, quedan por su cuenta, libes de ser y hacer todo lo que desean hacer hasta autodestruirse por completo.

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