18 junio 2016

ORAR AUNQUE PAREZCA INÚTIL



ORAR AUNQUE PAREZCA INÚTIL


 Nos hundimos-encerramos en nosotros mismos y nos envuelven las tinieblas.

 Nos olvidamos de Dios, y esas son las tinieblas que nos ahogan, luego generamos la negación de Dios que es la misma muerte-oscuridad.

 Estamos autodestruyéndonos por separarnos de Dios que es la Vida.

 Lo que vivimos después es consecuencia, efecto, un reflejo de esa autodestrucción interior.

 Ahí crece el miedo, aumenta la preocupación y no tenemos otra cosa mas que miedo, preocupación, angustia, desesperación y finalmente histeria.

 El pánico es la misma muerte, es miedo exagerado que nos ahoga, desborda y atormenta.

 Por pánico no vemos, no entendemos, no percibimos la realidad, nos ahogamos hundiéndonos en nosotros mismos viendo todo distorsionado.

 Percibimos todo detrás del velo de tinieblas, muerte, pánico que nos envuelve y vemos todo peor aun de lo que ya es.

 Ahí también nos imaginamos cosas peores, nos rondan espectros, se produce la locura, la existencia misma en el mundo es un maldito infierno de padecimientos abominables  interminables, un agujero inmundo y repugnante en el que lo único que podemos ver es que vienen peores padecimientos, desgracias y que eso será para siempre.

 Es horrible, ahí se genera deseo de morir, no quedan ni ganas de vivir, existir en este mundote tinieblas abominables padeciendo sin remedio noche y día, sin poder hacer nada, es el infierno.

 Cada día pasa a ser un castigo, todo es fuente de dolor, tormento y padecimientos, el alma queda destrozada y al final es la misma muerte la que la anima llenándola de furia para solo empujarla a abismos peores.

 Es horrible, no queda nada, no hay nada, solo dolor, sufrimiento, toda clase de padecimientos, que el cuero sufra es lo demonios, el alma padece diez veces mas y el espíritu sufre de manera infernal como si fuese desgastado, devorado, consumido, desvastado, lijado.

 Lo único que hay que hacer es lo mismo de siempre, volver a Dios, orar, esperar, perseverar, algún día nos liberará o algún día moriremos y ahí seremos libres porque si hemos padecido manteniéndonos fieles, al final obtendremos el retiro eterno, el descanso eterno.

 Nos tienta el enemigo atormentándonos de manera infernal, abominable, insoportable y prolongada diciéndonos que eso quiere Dios o que si lo permite es por algo. La verdad es que la final es tanto el padecimiento, tan prolongado en el tiempo y tan sin remedio que no importa nada, no hay nada que hacer.

 Parece que orar es inútil, parece que a Dios no le interesa o que tiene otros planes, parece que fuera enemigo permitiendo lo que es lo peor para nosotros, ni eso importa ya.

 Acá hay que enfrentar y vencer a todos los espíritus inmundos juntos, levantare nuevamente, ponerse de pie, dejar de tenerse lástima y seguir adelante, no importa nada, es así y no importa nada, Dios dirá lo que será de nosotros.

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