27 mayo 2016

MENSAJE DE YAMIEL, ÁNGEL CUSTODIO (26 May 16), y explicación



MENSAJE DE YAMIEL, ÁNGEL CUSTODIO (26 May 16), y explicación


“Dejad de lamentaros y comenzad a moveros”.

“Salid de la postración”.

“Os encontráis estancados por vuestros vicios, rebeldías, caprichos”.

“Orad”.


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EXPLICACIÓN DEL MENSAJE:


1.- “Dejad de lamentaros y comenzad a moveros”:


 Perdemos mucho tiempo lamentándonos por nosotros mismos, entregándonos  la enfermiza e infernal lástima, a la abominable lamentación por nosotros.

 En realidad nos lamentamos por el orgullo malherido, porque nos vemos asquerosamente limitados, condenados, castigados, horriblemente entregados al sufrimiento.

 Es inevitable, nos toca padecer, es inútil pretender esquivarlo, es el mundo, lo que debemos hacer es aprender a sufrir.

 A todos nos toca padecer e incluso como en el infierno acá en la tierra, y de la manera mas abominable, esa en la que comprobamos que nada podemos hacer para remediarlo y que cuanto intentamos solo engendra mas dolor.

 En vez de lamentarnos, tenemos que levantarnos y dejar de pensar en nosotros, tenemos que volver a Dios, obedecerlo-servirlo con real sacrificio de nosotros mismos.

 Comprender que si pensamos en nosotros mismos, nos olvidamos de Dios, cuando deberíamos vivir al revés, es decir, olvidados de nosotros  teniendo siempre presentes a Dios.

 Comenzar a moverse es volver a Dios, buscarlo, salir de sí, olvidarse de sí, es orar, discernir su Voluntad y obedecerlo a Él colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.


2.- “Salid de la postración”:


 Cada uno se hunde-encierra en sí quedando postrado en el abismo de su infernal egolatría narcisista.

 Las almas están postradas espiritualmente, no crecen, no progresan, no avanzan, al contario, se degeneran, estropean y corrompen.

 Cultivan el ego, los vicios, las ambiciones y los caprichos, entonces, se postran espiritualmente, se estancan, y ahí se vuelven totalmente infernales.

 Se apegan al suelo, se dedican al mundo, se entregan a vicios y terminan internándose en el infierno.

 Hacen absolutamente lo que se les ocurre, antoja, viene en ganas, entonces, se vuelven similares a demonios, se deforman imagen y semejanza de demonios.

 Cuanto mas sigan dedicándose a la infernal egolatría narcisista infernal, mas se postrarán espiritualmente, mas se autodestruirán, mas se deformarán a imagen y semejanza de demonios.

 Será inevitable ya que se provoquen la ruina actual y eterna, felizmente alcanzarán la liberación falsa que quieren, se darán por completo y desenfrenadamente a su orgullo y caprichos hasta autodestruirse.

 Deberían renunciar a sí, limitar su ego, dejar de satisfacerlo, no conformarlo mas, no saciarlo hasta reventar, tendrían que aceptar los límites a su orgullo, solo así saldrían del infierno de ausencia de Dios, de la abominable desolación que han provocado.

 Otra vez, las almas se encuentran estancadas espiritualmente, postradas, inertes, no crecen, no evolucionan, no maduran, al contrario, están cultivando todo aquello que las degenera, deforma, pierde, arruina, corrompe y estropea volviéndolas semejantes a demonios.


3.- “Os encontráis estancados por vuestros vicios, rebeldías, caprichos”:


 No quieren entender que se estancan espiritualmente porque no aman a Dios ni les interesa hacerlo.

 Solo satisfacen su ego, se consideran a sí mismos dioses, quieren creer que cuanto su ego les demanda, exige o reclama, tienen que dárselo.

 Así quedan estancados, porque cultivan lo que no es mas que su perdición, los vicios que son como gusanos que devoran el alma y encima, se sienten orgulloso de ese delirio infernal.

 No solo hacen lo que es malo sino que se sienten orgullosos de ello, se sienten satisfechos renegando de Dios, prescindiendo de Él, oponiéndose a su Voluntad Divina.

 Se han vuelto esclavos de sus vicios, caprichos, ambiciones, rebeldías, todo lo que es perverso, malo e infernal lo hacen, buscan, cultivan, a eso se dedican infernalmente sin límite alguno hasta autodestruirse completamente, hasta deformarse a imagen y semejanza de demonios ya desde este mundo.

 Se deforman, degeneran, transubstancian, trasforman, se vuelven demonios, se convierten en la negación de lo que debieron ser al cultivar la egolatría, y así es como esparcen la pestilencia infernal mientras se arrastran buscando adoración, aceptación, reconocimiento para su fantasía, delirio, para esa negación de Dios y rebeldía contra su Voluntad.

 Corrompen la tierra, la profanan, son gusanos infernales, larvas de demonios, engendros infernales, apestan, repugnan, chorrean inmundicia, son una abominación, pero en su delirio de orgullo se encuentran satisfechos y desafían a Dios.

 Son idiotas, están provocando su autodestrucción y se sienten satisfechos de ello, irremediablemente les llegaran las consecuencias de lo que han cultivado, engendrado, hecho, construido.


4.- “Orad”:


 Finaliza con un simple “Orad”, porque es le remedio, la salida o solución a todos estos males.

 El único y natural límite para el orgullo es buscar a Dios, orar, discernir su Voluntad y obedecerlo, negarse a sí entregándose a Él, convirtiéndose en entrega-amor-ofrenda-consagración.

 La única manera para limitar el orgullo y la abominable egolatría narcisista infernal es orar, buscar a Dios, volver a Él.

 El alma que no ora se pierde, es así de simple.


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