10 mayo 2016

HAY QUE DARLE LO QUE NO LE HEMOS DADO AUN



HAY QUE DARLE LO QUE NO LE HEMOS DADO AUN


 Por nuestro Verdadero y Eterno Bien debemos vencer las tinieblas, hacer el esfuerzo de busca a Dios, de discernir su Voluntad y obedecerlo-seguirlo.

 Si no hacemos esto, nos perderemos irremediablemente de manera absolutamente inútil cuando tenemos un Dios que quiere salvarnos.

 Si no hacemos el esfuerzo de buscar a Dios, de discernir su Voluntad y de seguirlo-obedecerlo, no podremos hacer frente al peso de las abominables tinieblas infernales que avanzan por fuera y por dentro.

 Nos envuelven y a la vez nos socavan, no tenemos defensa contra las abominables tinieblas infernales, solo Dios puede hacerlas retroceder.

 Si prescindimos de Dios, nos hundimos-perdemos en el delirio orgulloso de su ausencia provocada en la enfermiza y miserable egolatría narcisista infernal.

 Ahí abajo creemos lo que queremos creer, no vemos la realidad, y en las tinieblas los demonios interiores y exteriores pueden hacernos creer cualquier cosa.

 Él Es La Luz Verdadera que hace retroceder las tinieblas, pero no es algo ideal, ni ocurre porque sí, es necesario colaborar con Él para que esto sea realidad, efectivo en nuestra vida.

 La cuestión es simple de entender, Él Es La Luz Verdadera, si nos nimban-rodean-cercan y socavan las tinieblas es porque no tenemos a Dios verdaderamente, solo tenemos una ficción-ilusión-apariencia de Él.

 Para tener a Dios verdaderamente es necesario aceptarlo realmente, esto significa buscar su Voluntad, renunciar a la propia prefiriendo la suya y seguirlo-obedecerlo colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Debemos darle o que no le hemos dado, la capacidad de disponer de nosotros, de decidir en nuestra vida, de obrar verdaderamente como Dios Que Es.

 Considerar que lo que a Dios damos es lo que tenemos, lo que le entregamos es lo que recibimos, por ello es que si queremos verdaderamente libres, tenemos que ser esclavos de su Voluntad.

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