27 mayo 2016

ASÍ SE AUTODESTRUIRÁN



ASÍ SE AUTODESTRUIRÁN


 Las almas ignoran a Dios, se hunden-encierran en sí mismas y confunden lo que Él hace o deja de hacer, así como lo que Él permite que hagamos o dejemos de hacer.

 Es una ignorancia total en la que las almas se mueven-arrastran sobe la faz de la tierra.

 Ególatras narcisistas infernales solo y siempre piensan en sí mismas mientras que se pasean delirando de orgullo completamente evadidas de la realidad.

 Quieren creer que libertad es hacer lo que se les antoja y viene en ganas, así demuestran ignorancia abominable respecto de lo que siempre fue bueno y siempre lo será, solo las almas que se degeneran corrompiéndose a imagen y semejanza de demonios son las que quieren libertad para arruinarse ahora y para siempre.

 Son imbéciles, se estropean ahora y quieren arruinarse para siempre, se corrompen pudriéndose en vida.

 Se obsesionan y desesperan buscando la manera para desenfrenarse, para no aceptar límite alguno a su ego, vicios, ambiciones, perversiones, depravaciones, corrupciones, etc.

 Hundidas en sí, las almas desconocen totalmente la verdad y por ello es que ven y creen cualquier cosa. En su delirio de egolatría narcisista infernal creen que es libertad cuando se dedican a satisfacerse autodestruyéndose.

 Quieren creer también que es misericordia el encontrar justificado su abominable proceder ruinoso para sí y para todos.

 No es misericordia de Dios eso, tal cosa es el bastardeo de la Divina Misericordia, por misericordia Dios ilumina a las almas, las corrige, encamina, no justifica su suicidio espiritual, su ruina y entrega a los enemigos espirituales.

 Dios ama a las almas, por ello es que quiere su Bien Verdadero, pero las estúpidas imbéciles narcisistas infernales llaman ‘bien’ al mal.

 Por ello es que tienen lo que quieren, tienen la falsa libertad, el libertinaje, se van a desenfrenar hasta reventar como cerdos haciendo lo que se les antoja.

 Se sentirán falsamente felices, reirán, pero estarán autodestruyéndose sin límite alguno porque han querido romper todo límite, Dios no les ponía límites por maldad sino por su bien, para evitar que se hundieran en el abismo de su ego, para evitar que e perdieran definitivamente en tinieblas.

 No quisieron aceptar los límites a su orgullo, obcecados prefirieron emperrarse eligiendo el mal camino, ahora no podrán volver atrás, serán víctimas de sus delirios de orgullo, llevarán al extremo sus caprichos convirtiéndose en fanáticos y así es como se autodestruirán, se consumirán desesperados exagerando todo, buscando adoración y peleando contra Dios para imponer sus caprichos y mentiras obrando directamente al servicio de satanás y su acción demoledora infernal.

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