08 mayo 2016

ABANDONAR LA MENTIRA, DEJAR DE ENGAÑARSE



ABANDONAR LA MENTIRA, DEJAR DE ENGAÑARSE


 Cada uno se hunde-encierra en sí, piensa en sí mismo, no levantan la cabeza, no buscan a Dios, no le prestan atención y no lo obedecen.

 Quieren existir por sí mimos como si pudieran, por ello es que terminan existiendo como demonios que fueron los mismos que quisieron existir por sí mismos, sin Dios y en contra de Él.

 Dominados por el miedo, vencidos por la debilidad, solo y siempre piensan en sí mismos.

 Quieren creer que asumiendo el control de su vida logran liberarse del miedo cuando la realidad es que se entregan a éste, se dejan vencer, dominar, someter.

 Conforman a su miedo, lo satisfacen, lo eligen como dios, lo idolatran, veneran, le ofrecen en sacrificio toda su vida, se hunden-pierden en sus tinieblas.

 Miserables histéricos miedosos, cobardes abominables pusilánimes, no han salido ni quieren salir de sí mismos, siempre han existidos por y para sí mismos sin querer levantar la cabeza.

 No han pensado ni quieren pensar en mas nadie que en sí mismos, suponen que controlan su vida, que disponen de sí, cuando la realidad es que el miedo determina su vida, lo que son y hacen, lo que dejan de hacer.

 No salen de la abominable egolatría narcisista infernal, no salen de su infernal miseria, siguen renegando de Dios, siguen prescindiendo de Él.

 Lo peor es que se sienten satisfechos de ello, conformes, se niegan a ver la realidad, se mienten-engañan y quieren creer que tienen el control.

 Por miedo quieren creer que tienen el control y suponen que haciendo caprichosamente lo que se les ocurre lo tienen, cuando la verdad es que el miedo es el que tiene el control.

 Mas allá o en lo profundo, son los demonios los que manipulan y así es como son esclavas de su miedo y por éste son esclavas de los demonios.

 La manera de ser libres es dejando de vivir por y para la mentira, es necesario rendir el orgullo, abandonar la pantalla-máscara y admitir la Verdad, Él Es Dios y a Él hay que obedecer.

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